Por Staff
WASHINGTON DC., EU., a 11 de agosto de 2026.— La administración de Donald Trump dio un nuevo golpe a la atención médica para menores transgénero en Estados Unidos: Medicaid y CHIP dejarán de recibir fondos federales para cubrir cirugías, tratamientos hormonales y otros procedimientos relacionados con la transición de género en niños y adolescentes.
La nueva política, anunciada este martes, establece que los estados ya no podrán reclamar financiamiento federal de Medicaid para este tipo de atención a partir del 13 de octubre de 2026. La medida forma parte de la ofensiva de la Casa Blanca para restringir los tratamientos de afirmación de género en menores.
Trump defendió la decisión y sostuvo que el gobierno federal no debe utilizar recursos públicos para financiar lo que calificó como procedimientos perjudiciales para menores. El mandatario ha convertido la restricción de estos tratamientos en uno de los ejes de su política hacia la población transgénero.
¿Qué tratamiento incluye la medida?
La nueva regla alcanza bloqueadores de la pubertad, tratamientos hormonales y cirugías, aunque la atención relacionada con salud mental continuará cubierta. Además, existe un periodo de transición de seis meses para determinados tratamientos hormonales que permitirá mantener temporalmente algunos pagos federales.
El gobierno de Trump argumenta que la decisión responde a preocupaciones sobre la seguridad y la evidencia científica de estas intervenciones en menores. El Departamento de Salud y Servicios Humanos ya había publicado en 2025 una revisión que cuestionó la solidez de la evidencia disponible y señaló posibles riesgos a largo plazo.
Se esperan reacciones
Sin embargo, la medida promete abrir un nuevo frente de batalla. Organizaciones LGBTQ+, grupos de derechos civiles y organizaciones médicas han cuestionado las restricciones y sostienen que podrían limitar el acceso de jóvenes trans a tratamientos considerados médicamente necesarios. También se anticipan desafíos legales contra la nueva política.
La decisión tampoco significa que todos los estados tengan prohibido financiar estos tratamientos con recursos propios. La nueva disposición se enfoca específicamente en el financiamiento federal de Medicaid y CHIP, por lo que el impacto podría variar dependiendo de las políticas de cada estado.
Con esta medida, la administración Trump vuelve a colocar la atención médica para menores transgénero en el centro de la disputa política y judicial estadounidense. La pregunta ahora es qué estados mantendrán estos tratamientos con recursos propios y hasta dónde llegará la batalla legal contra el gobierno federal.













