Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp; a 20 de agosto del 2026.— En la Sonda de Campeche, una zona marcada por plataformas petroleras, estructuras de acero y el constante tránsito de embarcaciones, trabajadores del sector offshore han reportado avistamientos de tiburones ballena, el pez más grande del mundo. Estos encuentros muestran el contraste entre la actividad energética y la riqueza natural que permanece en las aguas campechanas.
Desde hace varios años, el personal que labora en instalaciones marinas ha compartido testimonios sobre la presencia de estos enormes animales en distintos puntos de la Sonda. Entre las zonas donde han sido observados se encuentran áreas cercanas a instalaciones como Akal Lima, Rebombeo e Inyección de Agua, donde los ejemplares se desplazan cerca de la superficie.
La experiencia adquiere mayor relevancia cuando los avistamientos incluyen varios ejemplares o incluso una hembra acompañada de sus crías. Estos encuentros convierten una jornada laboral en una oportunidad para observar una de las especies marinas de mayor tamaño y destacan la diversidad que existe en esta región del Golfo de México.
A pesar de sus dimensiones, el tiburón ballena es un animal generalmente dócil que se alimenta principalmente de plancton y pequeños organismos marinos mediante filtración. La especie no representa una amenaza para las personas y suele desplazarse con lentitud cerca de la superficie.
La presencia de estos ejemplares también pone de manifiesto la importancia ambiental de la Sonda de Campeche, un territorio asociado a la actividad energética que forma parte de un ecosistema marino con una amplia diversidad biológica. Los avistamientos ofrecen además una oportunidad para considerar alternativas de turismo de naturaleza y conservación en el estado.
La observación de fauna marina requiere protocolos que permitan proteger a los ejemplares y evitar alteraciones en su comportamiento. Especialistas y autoridades ambientales recomiendan mantener una distancia adecuada, evitar perseguir o tocar a los animales y no realizar actividades que puedan modificar sus patrones naturales de alimentación o desplazamiento.
La convivencia entre la infraestructura petrolera y la fauna marina ofrece una perspectiva distinta sobre la Sonda de Campeche. Bajo las plataformas y en las aguas que rodean las instalaciones existe un ecosistema que mantiene su actividad y que también forma parte del patrimonio natural de la región, por lo que los avistamientos de tiburones ballena recuerdan la importancia de conocer, proteger y conservar su biodiversidad.














