CULIACÁN, Sin., a 22 de agosto de 2026.— La intención de Rubén Rocha Moya de recuperar plenamente el gobierno de Sinaloa terminó en una nueva separación del cargo. El mandatario presentó ante el Congreso estatal una licencia temporal, mayor de 30 días y por tiempo indefinido, después de una reincorporación marcada por el rechazo de sus propios aliados políticos.
Una decisión sin fecha de retorno
Rocha Moya entregó la petición al presidente de la Diputación Permanente, Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, con fundamento en el artículo 50, fracción VIII, de la Constitución estatal. El escrito solicita iniciar el trámite correspondiente, pero omite las causas de su alejamiento y no precisa cuándo podría volver a ejercer sus funciones.
El gobernador había retomado el mando apenas el 21 de agosto, convencido, según su anuncio, de que debía terminar el periodo constitucional previsto hasta octubre de 2027. Su retorno puso fin a una licencia de 112 días, pero la nueva solicitud redujo su paso por el Ejecutivo estatal a cerca de una jornada.
La 4T rechaza acompañar su regreso
Lejos de recibir un respaldo político, Rocha Moya encontró distancia en Morena y en el gobierno federal. La dirigencia partidista afirmó que desconocía sus planes, mientras autoridades federales aclararon que la reincorporación obedeció únicamente a una determinación del sinaloense y no a un acuerdo con la administración de Claudia Sheinbaum.
A ese escenario se sumó el posicionamiento de gobernadores de la Cuarta Transformación, quienes defendieron la necesidad de colocar el interés colectivo sobre cualquier decisión individual. Ricardo Monreal, líder de Morena en la Cámara de Diputados, también pidió al mandatario reconsiderar su permanencia y volver a solicitar licencia.
Sheinbaum rechaza las ambiciones personales
La presidenta Claudia Sheinbaum intervino en la discusión mediante un pronunciamiento sobre la responsabilidad de quienes ejercen cargos públicos. “Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”, señaló en redes sociales, en un mensaje difundido después del polémico regreso de Rocha Moya.
La mandataria sostuvo que el poder debe responder a principios, honestidad y servicio a la ciudadanía, pues de lo contrario puede convertirse en arrogancia y abuso. Aunque no escribió el nombre del gobernador, el momento de la publicación y las reacciones posteriores situaron sus palabras en el centro de la controversia sinaloense.
Tras presentar la licencia, Rocha Moya aseguró que “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”. Su retiro cierra, por ahora, un intento de retorno que careció de acompañamiento dentro de la 4T y obliga al Congreso estatal a resolver nuevamente quién quedará al frente del Poder Ejecutivo.













