Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 10 de agosto de 2026.— Después de casi seis décadas en Países Bajos, un singular cráneo prehispánico decorado con un mosaico de turquesa ya se encuentra nuevamente en México, bajo resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). La pieza permaneció expuesta durante años en el Wereldmuseum de Leiden y fue repatriada tras gestiones de autoridades mexicanas y del colectivo Nohivi Ñuu Savi.
El cráneo regresó al país en mayo de 2025, luego de que en diciembre de 2024 se concretara su devolución. Los especialistas del INAH determinaron que se trata de un resto óseo humano prehispánico procedente de territorio nacional. La pieza está parcialmente cubierta por pequeñas teselas que forman la figura de una serpiente; las placas azules son de turquesa y también se identificaron elementos de concha, jadeíta y cristal de roca.
La historia de la pieza, sin embargo, todavía tiene varios huecos. El museo de Leiden la adquirió en 1962 en el mercado del arte, sin información precisa sobre su procedencia. Estudios posteriores confirmaron que el cráneo pertenece a un hombre de entre 25 y 40 años y que los materiales del mosaico también son prehispánicos. Los investigadores encontraron además restos de adhesivos modernos utilizados para fijar algunas de las piezas decorativas.
Inician la investigación
Ahora el INAH busca aprovechar el regreso para conocer más sobre el individuo detrás de la ornamentación. Especialistas consideran posible realizar estudios de radiocarbono y ADN antiguo, además de otros análisis antropológicos que podrían aportar información sobre su edad, origen y características biológicas. La gran pregunta es quién fue este hombre y por qué su cráneo fue convertido en una pieza tan elaborada.
Mientras continúan las investigaciones, el cráneo ya cuenta con embalaje especializado y un modelo digital tridimensional para facilitar su conservación y estudio. El Museo Comunitario Yucu Saa, en Villa de Tututepec, Oaxaca, incluso ha manifestado interés en albergarlo. Por ahora, la pieza permanece protegida en México, donde especialistas intentarán reconstruir la historia de un personaje que, siglos después de su muerte, todavía guarda secretos bajo un mosaico de turquesa.













