Por Staff
WASHINGTON DC., EU., a 18 de agosto de 2026.- Quizá el nombre estrecho de Ormuz parezca lejano para millones de personas, pero lo que ocurre en esas aguas puede terminar afectando algo mucho más cercano: el precio de los combustibles y la economía mundial.
El presidente estadounidense Donald Trump publicó este martes un mapa en el que aparece la estratégica vía marítima identificada como “Nuevo territorio de Estados Unidos”, una nueva señal de la creciente presión de Washington sobre Irán.

La publicación no implica por sí misma que Estados Unidos haya adquirido legalmente el territorio. Sin embargo, llega después de que Trump afirmara que pretende declarar el estrecho como territorio estadounidense, argumentando que Washington tiene actualmente el control del paso mediante un bloqueo naval.
¿Y por qué importa tanto?
En el estrecho de Ormuz circula una parte fundamental del comercio mundial de energía. La tensión en la zona ya ha reducido el tráfico marítimo y ha contribuido a elevar la incertidumbre sobre el suministro de petróleo, con repercusiones en los precios internacionales.
Mientras Washington afirma que el paso se encuentra abierto, Irán sostiene que permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla una serie de condiciones relacionadas con las sanciones, el bloqueo de sus puertos y las operaciones militares. La falta de acuerdo mantiene al estrecho convertido en uno de los principales focos de tensión geopolítica del momento.
La pregunta ahora rebasa las fronteras de Medio Oriente: ¿podría una disputa por el control de Ormuz terminar impactando tu bolsillo? Con el petróleo y el transporte marítimo bajo presión, cualquier nuevo episodio en la zona podría tener consecuencias para los mercados y para los consumidores de distintos países.














