Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 12 de agosto de 2026.— Lo que parecía un recorrido normal por las calles de la Central de Abasto, en Iztapalapa, terminó con una escena poco común: policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) encontraron una cría de tigre de bengala blanco dentro de una camioneta.
El ejemplar, de apenas cuatro meses de edad, viajaba en el asiento del copiloto de una camioneta gris estacionada en el cruce de Patio de Maniobras de la Letra Q y Vialidad del Uno.
La alerta llegó de un motociclista que se acercó a los policías mientras realizaban sus recorridos de vigilancia y seguridad. El hombre les contó que había visto un tigre blanco dentro del vehículo que se encontraba metros adelante.
Los uniformados fueron hasta el lugar y localizaron la camioneta. Al notar la presencia policial, el conductor puso en marcha el vehículo e intentó escapar, pero los agentes le cerraron el paso antes de que pudiera retirarse.
No acreditó propiedad ni permisos
Los policías le pidieron que descendiera y que mostrara la documentación que acreditara la legal propiedad y traslado del animal. Sin embargo, el hombre, de 30 años, no presentó los documentos correspondientes.
Ante la presencia del ejemplar, al sitio acudieron elementos de la Brigada de Vigilancia Animal (BVA) de la SSC, quienes realizaron una primera valoración para conocer las condiciones del animal.
Los especialistas determinaron que se trataba de una tigresa de bengala de color blanco, de aproximadamente cuatro meses de edad. Debido a que no se acreditó su procedencia ni el traslado legal, la pequeña felina quedó bajo resguardo de las autoridades.
La tigresa fue trasladada a las instalaciones de la Brigada de Vigilancia Animal, donde permanecerá bajo cuidado mientras se determina su situación y posteriormente es entregada a las autoridades competentes.
Abren investigación
El conductor fue detenido y, después de informarle sus derechos, quedó a disposición del agente del Ministerio Público de la Fiscalía General de la República (FGR).
La camioneta también quedó asegurada como parte de las investigaciones. Será el Ministerio Público el encargado de determinar la situación jurídica del detenido y esclarecer de dónde provenía el ejemplar y bajo qué circunstancias era transportado.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la problemática del tráfico y posesión irregular de especies exóticas, especialmente cuando se trata de animales que requieren condiciones especiales de manejo y protección.
Por ahora, la pequeña tigresa quedó lejos de las calles de la Central de Abasto y bajo resguardo oficial, mientras las autoridades investigan cómo llegó hasta esa camioneta y quién es responsable de su traslado.













