Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 22 de agosto de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum no escribió su nombre, pero el momento político hizo inevitable la pregunta: ¿el mensaje era para Rubén Rocha Moya?
Un día después de que el gobernador de Sinaloa regresara a sus funciones tras más de tres meses de licencia, Sheinbaum publicó un mensaje en redes sociales en el que cuestionó a quienes colocan sus intereses personales por encima del pueblo y de la Nación.
“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”, escribió la Presidenta.
Sin mencionar a Rocha Moya, Sheinbaum sostuvo que el poder pierde su sentido cuando se utiliza para alimentar ambiciones personales.
El mensaje llega en un momento particularmente delicado para el mandatario sinaloense. Rocha Moya regresó el viernes a la gubernatura, después de permanecer 112 días con licencia, decisión que tomó mientras se desarrollaban investigaciones derivadas de acusaciones de autoridades estadounidenses sobre presuntos vínculos con organizaciones criminales. Rocha ha negado las acusaciones.
Rocha vuelve y desata diversas reacciones
La reincorporación sorprendió incluso dentro de su propio movimiento político. Morena y el gobierno federal se deslindaron de la decisión, al señalar que fue tomada de manera personal. También gobernadores de Morena y PVEM expresaron respaldo a Sheinbaum y pidieron a Rocha actuar con responsabilidad.
La propia Presidenta habría señalado que conoció el regreso de Rocha Moya a través del mensaje que él publicó en redes sociales, lo que añadió tensión a la lectura política del episodio.
Sheinbaum remató su publicación con una advertencia sobre la temporalidad del poder y la permanencia de la responsabilidad pública.
“El Pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza”, escribió.
Aunque la Presidenta no confirmó que se tratara de una referencia directa al gobernador de Sinaloa, el mensaje fue difundido apenas horas después de su regreso y rápidamente fue interpretado como una señal de distanciamiento político.














