CIUDAD DE MÉXICO, a 18 de agosto de 2026.- El futbol mexicano cerró filas con las jugadoras de Cruz Azul después de que una serie de ataques digitales transformó una derrota deportiva en un caso de violencia contra las mujeres. El club y la Liga MX Femenil rechazaron las descalificaciones difundidas tras el marcador de 10-0 frente al América.
La controversia surgió en el programa de YouTube “Pláticas del Mal”, vinculado con el canal “Mike Máquina del Mal”, donde participantes cuestionaron el resultado con comentarios ofensivos y referencias sexuales contra las futbolistas. Las declaraciones provocaron críticas en redes sociales y abrieron un debate sobre los límites de los contenidos relacionados con el deporte.
El club rompe vínculos y estudia denuncias
Cruz Azul informó que no mantendrá relaciones con los creadores involucrados ni con las compañías que aporten recursos a sus espacios. Además, la institución analiza iniciar procedimientos civiles o penales al considerar que las expresiones causaron daño a las mujeres que forman parte del club.
La directiva celeste también activó medidas de protección para María Fernanda “Mafer” Pons, responsable deportiva del equipo femenil, debido a las amenazas que recibió de distintos usuarios. El club le ofreció respaldo jurídico para que pueda actuar contra quienes resulten responsables de posibles conductas delictivas.
La Liga exige respeto para las futbolistas
La Liga MX Femenil diferenció el análisis de un resultado de los ataques contra la dignidad de las jugadoras. El organismo sostuvo que el debate tiene cabida dentro del futbol, pero rechazó cualquier manifestación de violencia verbal, machismo, sexualización o descrédito hacia quienes han dedicado años de esfuerzo a competir profesionalmente.
Secretaría de las Mujeres condena expresiones
La Secretaría de las Mujeres consideró inadmisibles los señalamientos atribuidos a Santiago Domínguez, Miguel Bedean y Criss Ángel “Babuino”, participantes del programa. La dependencia subrayó que quienes generan contenido tienen una responsabilidad frente a sus audiencias y llamó a no normalizar la desvalorización, la discriminación ni la violencia digital contra las mujeres.












