Por Staff
BOGOTÁ, Co., a 12 de agosto de 2026.— La tragedia provocada por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el pasado lunes continúa agravándose. El número de víctimas mortales ascendió a 254, mientras los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda y rescate entre edificios colapsados y zonas afectadas.
El movimiento telúrico golpeó principalmente el occidente de Colombia, con graves afectaciones en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó. La magnitud de los daños ha obligado a desplegar cuerpos de emergencia, maquinaria pesada, militares y voluntarios para localizar a personas que pudieran continuar con vida bajo los escombros.
La cifra de fallecidos ha aumentado conforme avanzan las labores de remoción de escombros y la identificación de víctimas. Los organismos de rescate trabajan contrarreloj, debido a que todavía existen personas desaparecidas y familiares que permanecen a la espera de noticias.
En Pereira y Cali, dos de las zonas más golpeadas, vecinos, bomberos y voluntarios han participado directamente en las labores de emergencia. Los equipos especializados han utilizado maquinaria y herramientas de búsqueda para intentar detectar señales de vida en estructuras que quedaron parcialmente destruidas.
El Servicio Geológico Colombiano ha registrado numerosas réplicas después del terremoto, situación que mantiene bajo vigilancia las zonas afectadas y representa un riesgo adicional para quienes participan en las tareas de rescate. Reportes de medios señalan que se han contabilizado 99 réplicas.
Buscan sobrevivientes
La emergencia también ha dejado cientos de heridos y miles de edificaciones afectadas, mientras comunidades enteras enfrentan interrupciones en servicios y dificultades para acceder a algunas zonas. La prioridad de las autoridades continúa siendo localizar sobrevivientes y brindar atención a los damnificados.
Ante la magnitud de la tragedia, Colombia decretó tres días de duelo nacional como muestra de solidaridad con las familias de las personas fallecidas. La emergencia ocurre apenas unos días después de la llegada del nuevo gobierno, que enfrenta ahora una de sus primeras grandes crisis.
Mientras continúan las labores de rescate, la cifra de víctimas podría modificarse nuevamente. Las autoridades y cuerpos de emergencia mantienen abierta la búsqueda en las zonas donde todavía existen reportes de personas desaparecidas, en una carrera contra el tiempo para encontrar sobrevivientes.
La tragedia ha generado además muestras de solidaridad nacional e internacional, con gobiernos y organismos que han ofrecido ayuda para atender las consecuencias del desastre. El papa León XIV anunció incluso una donación de 100 mil euros destinada a apoyar a las víctimas a través de la Conferencia de Obispos.
Por ahora, Colombia permanece en emergencia mientras las familias esperan noticias de sus seres queridos y los rescatistas continúan trabajando entre los escombros. Con 254 vidas perdidas, el terremoto se perfila como una de las mayores tragedias recientes provocadas por un desastre natural en el país.











