SALT LAKE CITY, EU., a 24 de agosto de 2026.- De ocupar cargos en el deporte público de Sinaloa a quedar bajo custodia federal en Estados Unidos. Ricardo Verduzco Bernal, exdirector del Instituto Municipal del Deporte de Guasave, fue detenido en Utah con más de 11 kilos de fentanilo, cantidad equivalente a unas 111 mil pastillas.
El FBI le siguió la pista
La captura ocurrió después de que el Grupo de Trabajo contra las Drogas Wasatch Metro del FBI abrió una investigación contra Verduzco Bernal, de 54 años, y otros sospechosos presuntamente relacionados con una organización dedicada a distribuir grandes cantidades de narcóticos en Utah, informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Como parte del operativo, agentes federales realizaron una compra controlada de fentanilo que presuntamente involucró al exfuncionario sinaloense. La operación encubierta permitió que las autoridades consiguieran una orden para revisar una habitación de hotel en el condado de Salt Lake.
Lo encontraron solo con el cargamento
El 12 de agosto, los agentes ingresaron al cuarto y encontraron a Verduzco Bernal solo. En el lugar aseguraron 11 mil 160.65 gramos de una sustancia que dio positivo a fentanilo durante las pruebas preliminares, un cargamento que las autoridades calcularon en alrededor de 111 mil pastillas.
El exfuncionario permanecía en territorio estadounidense con visa de turista, según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Después del hallazgo quedó detenido y recibió una acusación federal por posesión de fentanilo con intención de distribuirlo.
De las oficinas deportivas a una corte federal
Verduzco dirigió el deporte municipal de Guasave durante el gobierno morenista de Martín Ahumada Quintero, entre 2021 y 2024. Reportes periodísticos también lo ubican en un puesto administrativo dentro del Instituto Sinaloense del Deporte durante la administración de Rubén Rocha Moya, aunque la documentación pública consultada confirma principalmente su cargo municipal.
Ahora deberá presentarse el 26 de agosto de 2026 ante un juez en el Tribunal Federal Orrin G. Hatch de Salt Lake City. Las autoridades estadounidenses aclararon que la imputación todavía no representa una condena y que el acusado mantiene la presunción de inocencia mientras continúa el proceso.











