MILOT, Haití, 13 de abril de 2026.- Una aglomeración fuera de control en una fortaleza turística del norte del país derivó en una estampida que dejó al menos 30 personas muertas, en uno de los incidentes más graves registrados recientemente en espacios públicos haitianos.
Los reportes preliminares indican que cientos de personas acudieron a la Ciudadela Laferrière, tras una convocatoria difundida en redes sociales, lo que provocó una asistencia superior a la capacidad del sitio.
La fortaleza, considerada uno de los principales atractivos turísticos del país, no estaba preparada para recibir tal volumen de visitantes en un mismo momento.
Accesos colapsados y falta de control
El incidente se originó cuando los asistentes comenzaron a concentrarse en zonas de acceso limitado, generando empujones y pérdida de control entre la multitud.
Testimonios recabados por medios internacionales señalan que no existían medidas suficientes de organización ni control de ingreso, lo que agravó la situación conforme aumentaba la presión en los accesos.
Víctimas por asfixia y aplastamiento
Autoridades locales confirmaron que varias de las víctimas fallecieron por asfixia mecánica y aplastamiento, condiciones típicas en este tipo de emergencias humanas.
Equipos de rescate trabajaron durante horas para liberar a personas atrapadas, mientras ambulancias trasladaban a los heridos a hospitales cercanos.
Atención a heridos y despliegue de emergencia
Además de las víctimas mortales, se reporta un número considerable de personas lesionadas, algunas en estado crítico, lo que mantiene en alerta a los servicios de salud.
El gobierno haitiano activó protocolos de emergencia para brindar asistencia médica y apoyo a familiares, en medio de escenas de caos y desesperación.
Tras lo ocurrido, las autoridades confirmaron la apertura de una investigación oficial para determinar responsabilidades, incluyendo la posible falta de coordinación en la convocatoria y la seguridad del evento.
Se busca esclarecer quiénes promovieron la reunión y si existieron omisiones en la gestión del flujo de visitantes en el recinto histórico.
La tragedia ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de espacios turísticos ante convocatorias masivas no reguladas, especialmente cuando se viralizan en plataformas digitales. Expertos advierten que será necesario reforzar protocolos de seguridad y control de aforo, a fin de evitar que hechos similares vuelvan a repetirse en Haití u otros destinos con infraestructura limitada.













