Por Karina Gómez
CIUDAD DE MÉXICO, 17 de abril de 2026.— En una noche de emociones al límite en el Estadio Alfredo Harp Helú, los Piratas de Campeche protagonizaron una reacción explosiva, pero terminaron cayendo 8-9 ante los Diablos Rojos del México en el segundo juego de la serie de la Liga Mexicana de Béisbol.
El inicio fue complicado para la novena campechana, que logró tomar ventaja temprana con producción de Andrew Stevenson, quien impulsó a Phil Clarke. Sin embargo, dejaron escapar una oportunidad clave con casa llena, reflejando la falta de contundencia en momentos decisivos.
El marcador favorecía a los capitalinos 1-4 y posteriormente 2-6, incluso pese a un imparable productor de Cal Mitchell que mantenía con vida a Piratas en un duelo que parecía inclinarse de forma definitiva.
La historia cambió en la octava entrada, cuando con las bases llenas apareció Emmanuel Ávila para conectar un grand slam que empató la pizarra 6-6, como parte de un rally de cinco carreras que devolvió la esperanza al conjunto visitante.
No obstante, cuando el impulso parecía favorecer a Campeche, el bullpen y algunas decisiones tácticas terminaron por inclinar el encuentro, permitiendo que Diablos retomara el control en la recta final.
La novena escarlata aprovechó las oportunidades y aseguró el triunfo en un cierre dramático, colocándose con ventaja en la serie.
La noche dejó además una señal de alerta para Piratas, luego de que Jesús “Chuyito” Fabela abandonara el juego desde la primera entrada tras intentar romper un doble play, generando preocupación por su estado físico.

Pese a la derrota, Piratas mostró carácter, poder ofensivo y capacidad de reacción, aunque nuevamente los detalles marcaron la diferencia en un duelo cerrado que se definió en los últimos innings.













