Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 10 de agosto de 2026.— ¡Se acabaron las escuelas militarizadas! El Gobierno federal lanzó una advertencia que pone contra las cuerdas a estos planteles: cambian su modelo educativo o cierran sus puertas. El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, aseguró que esta modalidad no está contemplada por la ley y adelantó que no habrá ninguna escuela operando bajo ese esquema al comenzar el próximo ciclo escolar.
La decisión alcanza a 26 planteles identificados en México. Uno ya fue clausurado en Tamaulipas y los otros 25 deberán transformarse para poder continuar. La SEP pretende que abandonen la formación con enfoque militar y adopten un modelo sustentado en valores cívicos, ciudadanos y humanistas.
El mensaje de Mario Delgado fue contundente: quien no quiera cambiar, tendrá que cerrar. Durante la mañanera, el funcionario explicó que estas instituciones no cuentan con reconocimiento legal como modelo educativo y que las autoridades estatales ya trabajan con la Federación para regularizar los planteles que sí puedan continuar.
Una transformación total
Pero el anuncio va más allá de cambiar un nombre o quitar uniformes. La SEP plantea una transformación del modelo educativo, lo que implica dejar atrás los conceptos militares y sustituirlos por una formación cívica. Los planteles deberán modificar la manera en que funcionan si quieren mantenerse abiertos.
Y detrás de la decisión existe un argumento que encendió todavía más la polémica. Delgado aseguró que, en algunos casos, detrás del discurso de disciplina militar se escondían situaciones de abusos, maltratos y violencia. El secretario advirtió que ningún modelo educativo puede utilizar conceptos militares para justificar prácticas que vulneren a estudiantes.
La SEP también dejó claro que educación militar y educación escolarizada no son lo mismo. De acuerdo con Delgado, la formación militar corresponde exclusivamente a la Sedena, particularmente para preparar a jóvenes que posteriormente puedan incorporarse al Ejército o a la Guardia Nacional.
Tic tac, el cambio ya comenzó
El reloj ya corre para los planteles. Aunque algunas escuelas cuentan con respaldo de sus comunidades y tienen una matrícula que depende de ellas, la SEP asegura que no pretende dejar a los estudiantes sin opciones. Por eso, las autoridades federales y estatales están trabajando para que las instituciones puedan convertirse al sistema regular en lugar de desaparecer.
El primer golpe ya llegó en Tamaulipas, donde una escuela fue clausurada y otras instituciones fueron encaminadas hacia la educación regular. El caso sirve como advertencia para el resto de los planteles: la transformación ya comenzó y el cierre es una posibilidad real para quienes no se regularicen.
La medida abre también un debate entre quienes defienden la disciplina, orden y formación física asociada con estos planteles y quienes cuestionan la utilización de métodos militarizados dentro de la educación civil. Ahora, las escuelas tendrán que demostrar que pueden conservar sus comunidades y su oferta educativa sin mantener el esquema que las puso bajo la lupa.
La SEP insiste en que el objetivo es proteger a los estudiantes y garantizar que todos los planteles operen dentro del marco legal. Delgado aseguró que hasta ahora no existen conflictos con los gobiernos estatales involucrados y que existe disposición para realizar la transición.
Así que la pregunta ahora es inevitable: ¿qué pasará con las escuelas militarizadas que no quieran abandonar su modelo? La respuesta de la SEP ya está sobre la mesa: regularizarse y transformarse… o cerrar. El próximo ciclo escolar marcará el fin de las escuelas militarizadas como modalidad educativa en México.












