Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., 17 de abril de 2026.– Un caso de presunto maltrato animal que comenzó a visibilizarse en redes sociales derivó en la intervención de la Fiscalía Especializada en Delitos contra Animales, Ambiente y Ecosistemas, tras reportarse la situación crítica de una perrita y sus cachorros en la colonia San Rafael.
De acuerdo con información oficial, el titular de esa fiscalía, Alexandro Brown, recibió el reporte a través de WhatsApp y publicaciones en Facebook, donde se exhibía a los animales en condiciones insalubres. Según la denuncia, permanecían confinados en un espacio inadecuado, con visibles signos de desnutrición, sin acceso a agua limpia y bajo cuidados deficientes.
Intervención inmediata
Luego de orientar a la persona denunciante para formalizar el reporte mediante el número de emergencias 911, se activó un protocolo de atención inmediata. Posteriormente, elementos de la Policía Ministerial realizaron una inspección ocular en el domicilio señalado y confirmaron las condiciones denunciadas.
Como resultado de esa diligencia, la fiscalía procedió al aseguramiento de la perrita y sus crías, quienes quedaron bajo resguardo con el apoyo de una fundación animalista, encargada de brindarles atención y seguimiento para su recuperación.

Caso en integración
La carpeta se encuentra actualmente en fase de integración. Las autoridades esperan la ratificación formal de la denuncia, la comparecencia de testigos y la emisión de un dictamen veterinario, elementos que serán determinantes para establecer el grado de afectación de los animales y avanzar en la judicialización del caso ante un Juez de Control.
En caso de acreditarse el delito de maltrato animal, la legislación vigente contempla sanciones que van de 12 mil a 22 mil pesos en multas, además de penas de prisión de seis meses a tres años.
Las autoridades reiteraron que toda persona responsable de una mascota, ya sea adquirida, adoptada o rescatada, está obligada a garantizarle condiciones dignas de vida, lo que incluye alimentación adecuada, agua limpia, resguardo ante las inclemencias del tiempo y atención veterinaria oportuna.
Este hecho vuelve a colocar bajo la lupa la eficacia de los mecanismos de denuncia ciudadana y la capacidad de respuesta institucional frente a delitos que durante años fueron minimizados, pero que hoy enfrentan una mayor vigilancia social y consecuencias legales cada vez más severas.













