CIUDAD DE MÉXICO, a 17 de abril de 2026.- El director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, confirmó que el derrame de hidrocarburo registrado en el Golfo de México tuvo su origen en el complejo Cantarell, uno de los principales activos petroleros del país, y reveló que la fuga fue ocultada por personal de la propia empresa, lo que derivó en sanciones administrativas.
De acuerdo con la información oficial, el incidente no fue reportado de manera oportuna por los responsables operativos, quienes omitieron informar la magnitud real del derrame, lo que retrasó la activación de protocolos de emergencia y contención. Este encubrimiento interno es considerado uno de los elementos más graves del caso.
Más de 350 m³ de agua oleosa no reportada
Uno de los hallazgos más relevantes fue el ocultamiento de al menos 350 metros cúbicos de agua oleosa recuperada en las barreras de contención. Este volumen, que refleja la dimensión del incidente, no fue incluido en los primeros reportes, lo que generó inconsistencias en la evaluación del impacto ambiental.
De “lagrimeo” a despliegue mayor
La narrativa inicial que calificó el derrame como un simple “lagrimeo” quedó en entredicho tras confirmarse el despliegue de al menos 11 embarcaciones para contener, recuperar y dispersar los hidrocarburos. Este operativo incluyó barcos especializados, lo que evidencia una contingencia de mayor escala a la inicialmente reconocida.
Separan a funcionarios por irregularidades
Como resultado de las investigaciones internas, Pemex procedió a la separación de sus cargos de diversos funcionarios, cuyos nombres y responsabilidades específicas fueron dados a conocer como parte del proceso de rendición de cuentas. La empresa indicó que se trata de mandos vinculados directamente con la supervisión del ducto involucrado.
Revisión de protocolos y responsabilidades
El director de Pemex subrayó que se inició una revisión integral de los protocolos de operación y reporte, con el objetivo de evitar la repetición de estos hechos. Asimismo, se analiza la posible responsabilidad administrativa y, en su caso, legal de los implicados en el ocultamiento de información.
Autoridades federales mantienen monitoreo permanente en la zona del Golfo de México, mientras se evalúan los efectos ambientales derivados del derrame. El caso reabre el debate sobre la transparencia y capacidad de respuesta de Pemex ante emergencias en infraestructura estratégica.













