Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 11 de mayo del 2026.- La fe campechana amaneció sacudida por un hecho que para muchos parece imposible de ignorar. La venerada imagen del “Cristo Negro de San Román”, símbolo religioso más importante del estado, sufrió graves daños tras una aparatosa caída ocurrida precisamente el mismo día en que tomó posesión el nuevo obispo de Campeche, Monseñor José Alberto González.
El incidente, mantenido bajo hermetismo durante más de una semana, fue confirmado oficialmente hasta este 10 de mayo por la Diócesis de Campeche, luego de que rumores, versiones y especulaciones comenzaran a recorrer calles, templos y redes sociales.
Según el comunicado eclesiástico, el accidente ocurrió la noche del pasado 1 de mayo, cuando la imagen era trasladada de regreso al Santuario Diocesano de San Román tras la ceremonia de asunción episcopal celebrada en el Foro Ah Kim Pech. A la altura de la agencia automotriz JAC, en medio de escasa iluminación, los encargados del traslado no habrían detectado un cable atravesado en el camino.
El impacto provocó una tensión repentina que fracturó la estructura de la cruz y su base, causando la caída de la histórica escultura tallada en ébano africano. El golpe dejó daños considerables: fisuras visibles en ambos brazos del Cristo, afectaciones en la plata que recubre la cruz y piezas estructurales que ahora deberán ser reemplazadas.

¿Señal divina o descuido?
El hecho estremeció a la comunidad católica campechana no sólo por tratarse de una de las imágenes más antiguas y veneradas de la región, sino por la coincidencia con el arranque del nuevo liderazgo religioso en la entidad, lo que ha alimentado comentarios de “mal augurio” entre sectores de la población.
La polémica aumentó debido al silencio de la Diócesis, que esperó nueve días para informar oficialmente sobre el percance. Para muchos fieles, el retraso abonó al misterio y a la sospecha, pues la magnitud del daño difícilmente podía mantenerse oculta tratándose de la figura más emblemática del fervor popular campechano.

Apenas en enero pasado, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia habían concluido trabajos de restauración y conservación sobre la imagen sacra, la cual había sido retirada temporalmente del altar principal para recibir atención especializada.
Ahora, el Cristo Negro volverá a ser retirado “por algún tiempo”, según confirmó la propia Iglesia, dejando abierta la posibilidad de que no pueda participar en las tradicionales festividades patronales de septiembre, uno de los eventos religiosos más multitudinarios y representativos de Campeche.
Mientras algunos llaman a evitar interpretaciones apocalípticas, otros consideran que la caída del Señor de San Román en una fecha tan simbólica quedará marcada como uno de los episodios más impactantes y comentados en la historia reciente de la Iglesia campechana.













