MADRID, España, a 24 de agosto de 2026.- La decisión de Sony de avanzar hacia un modelo exclusivamente digital desató una protesta internacional entre usuarios de PlayStation. Jugadores de Europa, Reino Unido, África y otros puntos del planeta comenzaron una semana sin conexiones, partidas ni compras para exigir que la compañía conserve los videojuegos en formato físico después de 2028.
Siete días sin jugar ni comprar
El movimiento, denominado #PSBlackout, se mantendrá activo del 23 al 30 de agosto y propone que los consumidores cierren sesión en PlayStation Network, apaguen sus consolas y suspendan cualquier gasto en los servicios de Sony. La agrupación Does It Play?, especializada en la conservación de videojuegos, promovió la convocatoria junto con creadores de contenido.
La protesta comenzó a las 19:00 horas en cada zona geográfica, de modo que su arranque avanzó conforme cambiaron los husos horarios. Los organizadores buscan disminuir el número de usuarios activos, las sesiones de juego y las operaciones en la PlayStation Store, tres indicadores que reflejan el alcance y la capacidad comercial del ecosistema digital de la compañía.
Participación sin cifras verificables
Pese a la difusión internacional de la campaña, no existe una cifra oficial o independiente sobre el número de jugadores que participan en el apagón. Las publicaciones que hablan de miles de adhesiones no presentan un registro que permita comprobarlas. Además, las cerca de 350 mil firmas de una petición contra el retiro de los discos corresponden a otra iniciativa y no representan necesariamente a quienes dejaron de utilizar sus consolas.
El conflicto comenzó cuando Sony confirmó que desde enero de 2028 dejará de fabricar discos para los nuevos videojuegos de PlayStation. Las ediciones físicas publicadas antes de esa fecha seguirán disponibles. La compañía sostiene que el mercado ya se inclinó hacia las descargas, las cuales concentraron cerca del 80% de sus ventas de juegos completos durante el ejercicio fiscal 2025.
Sin daños económicos confirmados
Hasta ahora, Sony no ha informado pérdidas, descensos de actividad ni cambios en su estrategia como consecuencia del #PSBlackout. La empresa tiene alrededor de 125 millones de usuarios activos mensuales, por lo que el efecto del boicot dependerá de su alcance y de la reducción real de compras. Mientras concluye la protesta, el movimiento ya colocó en el debate la reventa, el préstamo, la conservación y la propiedad de los videojuegos en una industria cada vez más dependiente de las tiendas digitales.












