Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 13 de agosto del 2026.— “Campeche está de moda” fue el mensaje lanzado desde la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, donde la Secretaría de Turismo presentó al estado como uno de los grandes destinos para descubrir dentro de los “32 mundos diferentes” que ofrece México.
La invitación no fue solamente a viajar, fue un escaparate de oportunidades para la economía turística campechana, al mostrar una entidad capaz de conectar historia, cultura, naturaleza, gastronomía, aventura y turismo sustentable en una sola ruta.
El recorrido comenzó en el corazón de San Francisco de Campeche, Patrimonio Cultural de la Humanidad, donde sus murallas, fachadas coloniales, el malecón, la Catedral y la Plaza de la Independencia forman una postal que continúa atrayendo visitantes nacionales y extranjeros.
La ruta turística cambia después de escenario para adentrarse en la costa. Isla Aguada, sus playas tranquilas y el avistamiento de delfines en Cayo Las Comarcas aparecen como parte de una oferta que apuesta por el contacto directo con la naturaleza. En Sabancuy, las cabañas frente al mar invitan al descanso, mientras que Ciudad del Carmen suma recorridos en tranvía y la experiencia de disfrutar productos frescos de la región.

Calakmul, Edzná y la selva ponen al mundo maya en el escaparate
Pero Campeche también es territorio de civilizaciones milenarias. La zona arqueológica de Edzná, ofrece al visitante un encuentro con la grandeza de la arquitectura maya, mientras que en las profundidades de la selva, Calakmul emerge entre la vegetación como uno de los mayores tesoros arqueológicos y naturales de la entidad.
El viaje continúa hacia Isla Arena, donde esteros, manglares y lagunas costeras convierten al municipio de Calkiní en un punto estratégico para el ecoturismo y la observación de la biodiversidad.
A esta oferta se suma la Casa del Cocodrilo, espacio dedicado a la conservación y educación ambiental, donde el visitante puede conocer la importancia de los manglares y de las especies que habitan estos ecosistemas.
Para quienes buscan adrenalina, Miguel Colorado en Champotón, ofrece una experiencia completamente distinta: tirolesas sobre el cenote y la selva, combinando aventura, paisaje y turismo de naturaleza.
Y cuando cae la noche, Campeche vuelve a sus calles, a su música y a su gastronomía, cerrando una experiencia que, de acuerdo con la promoción presentada desde la conferencia presidencial, busca demostrar que la entidad puede competir con los grandes destinos turísticos del país.

Más visitantes, más oportunidades para la economía campechana
La promoción nacional de Campeche representa también una oportunidad para fortalecer la cadena económica vinculada al turismo: hoteles, restaurantes, transportistas, prestadores de servicios, guías, artesanos, comerciantes y comunidades dedicadas al ecoturismo.
La diversidad de destinos permite, además, ampliar la permanencia de los visitantes y distribuir la derrama económica más allá de la capital, conectando comunidades costeras, zonas arqueológicas y regiones selváticas.
El mensaje desde la mañanera fue directo. México está de moda y Campeche también. Con una oferta que va de las murallas coloniales a las pirámides mayas; de las playas y manglares a los cenotes; y de la gastronomía tradicional a las experiencias de aventura, Campeche busca dejar de ser solamente un destino de paso para convertirse en una experiencia turística completa.
Historia, naturaleza, tradición y futuro. Campeche tiene todo para convertirse en uno de los grandes protagonistas del turismo mexicano.














