CIUDAD DE MÉXICO, a 27 de agosto de 2026.- La elección de una carrera universitaria puede marcar durante años la trayectoria laboral y económica de una persona. Aunque el salario no es el único criterio para decidir qué estudiar, los ingresos y las posibilidades de inserción laboral muestran diferencias relevantes entre profesiones en México.
La edición 2026 de Compara Carreras, elaborada por el Instituto Mexicano para la Competitividad, analiza las condiciones de casi 80 opciones educativas y muestra que entre las carreras situadas en los extremos de la escala salarial existe una diferencia cercana a 14 mil pesos mensuales.
Matemáticas registra el mayor ingreso promedio de las carreras incluidas en la gráfica del organismo, con 29 mil 887 pesos mensuales. Después aparecen Medicina general, con 27 mil 823 pesos; Finanzas, banca y seguros, con 27 mil 290; Arquitectura y urbanismo, con 26 mil 822, y Ciencias políticas, con 26 mil 95 pesos.
Entre las de menores ingresos se encuentran Diseño curricular y pedagogía, con 15 mil 934 pesos mensuales; Orientación e intervención educativa, con 16 mil 240; Trabajo y atención social, con 16 mil 266; Ciencias sociales, con 17 mil 56, y Sociología y antropología, con 17 mil 137 pesos.

Crecen los ingresos, pero también la informalidad
El estudio señala que el ingreso real promedio de los profesionistas aumentó 10 por ciento entre 2020 y 2025. En términos generales, los egresados de educación superior perciben 74 por ciento más que quienes concluyeron únicamente el bachillerato.
El panorama, sin embargo, muestra claroscuros. Aunque el desempleo disminuyó en la mayoría de las carreras durante los últimos cinco años, el empleo informal avanzó más que el formal y la tasa de informalidad pasó de 22 a 24 por ciento durante ese periodo.
Otro hallazgo expone la distancia que persiste entre las aulas y el mercado de trabajo. El 54 por ciento de los profesionistas se ocupa actualmente en actividades distintas de su campo de estudio. Medicina general, Docencia primaria y Enfermería muestran una mayor vinculación entre formación y empleo, mientras en Comunicación y periodismo, Ciencias políticas y Planes generales de ciencias sociales menos de una cuarta parte trabaja en actividades relacionadas con lo que estudió.
Ante este escenario, el IMCO plantea reforzar la orientación vocacional con información sobre costos, empleabilidad y condiciones del mercado laboral antes de que los jóvenes elijan una carrera.

















