Por Staff
VALENCIA, España, a 27 de agosto de 2026.- Un vuelo de siete horas marcó un nuevo comienzo para dos belugas y cuatro delfines que fueron trasladados desde Canadá hasta Valencia, España, como parte de un operativo internacional que busca garantizar su bienestar después del cierre de Marineland, en Niagara Falls, Ontario.
Las belugas Cleopatra y Jelly Bean, junto con los delfines Tsunami, Lida, Echo y Marina, viajaron en un avión especialmente acondicionado desde Toronto hasta Valencia. El traslado se realizó bajo la supervisión de equipos veterinarios y especialistas, quienes acompañaron a los animales durante las distintas etapas del recorrido.
La historia de estos seis cetáceos comenzó a cambiar tras el cierre de Marineland en 2024, cuando decenas de animales quedaron en las instalaciones. La situación generó preocupación debido a las dificultades económicas del parque para continuar con su manutención y a la posibilidad de que fueran sometidos a eutanasia si no se encontraba una alternativa para su reubicación. El Gobierno canadiense posteriormente autorizó, bajo condiciones, el traslado de los animales a instalaciones especializadas.

Hacia una nueva vida
El viaje hacia España fue resultado de meses de planificación, evaluaciones médicas y coordinación entre instituciones de Canadá, Estados Unidos y España. Cada ejemplar fue valorado individualmente para determinar si podía soportar el traslado y se tomaron en cuenta sus necesidades de salud y relaciones sociales, debido a que belugas y delfines son especies que viven en grupo.
Al llegar al Oceanogràfic València, los seis animales iniciaron una nueva etapa. Por ahora permanecerán en áreas no visibles al público, donde especialistas vigilarán su alimentación, comportamiento, estado de salud y adaptación al nuevo entorno. Su eventual integración con otros ejemplares se determinará de acuerdo con su evolución y sin un plazo establecido.
El Oceanogràfic es el único centro europeo que participa en esta operación internacional de reubicación de los animales de Marineland. Además de las dos belugas que llegaron esta semana, el acuario valenciano ya alberga otros cuatro ejemplares, entre ellos animales rescatados de Ucrania en 2024.
Con este traslado, Cleopatra, Jelly Bean, Tsunami, Lida, Echo y Marina dejaron atrás las instalaciones que durante años fueron su hogar y comenzaron una nueva vida a miles de kilómetros de Canadá. Después de estar en el centro de una compleja disputa sobre el futuro de los cetáceos en cautiverio, su llegada a Valencia representa, por ahora, una segunda oportunidad.














