MATAMOROS, Tamps., a 10 de agosto de 2026.— No fue un naufragio ni una emergencia marítima. La Secretaría de Marina hundió de forma controlada el exbuque ARM “Seri” frente a las costas de Matamoros para incorporarlo al Sistema Arrecifal Artificial de Tamaulipas. La sorprendente maniobra transformó la antigua embarcación naval en un nuevo espacio para la vida marina.
El “Seri” dejó atrás sus recorridos en la superficie, pero no su vocación de servicio. Su nueva misión comienza en el fondo del Golfo de México, donde su casco servirá como refugio para peces y otras especies que podrán establecerse, reproducirse y alimentarse alrededor de la estructura.
De buque naval a hogar submarino
Con el paso del tiempo, distintos organismos marinos colonizarán la embarcación y la convertirán en parte del paisaje submarino. El objetivo es favorecer la biodiversidad, fortalecer los ecosistemas naturales y crear una zona segura para numerosas especies frente al litoral de Tamaulipas.
El nuevo arrecife también funcionará como un espacio para la investigación científica. Especialistas podrán observar su transformación y analizar cómo crece la vida alrededor del casco, además de evaluar los beneficios ambientales generados por esta peculiar segunda vida del ARM “Seri”.
Un nuevo atractivo frente a Matamoros
La presencia del exbuque bajo las aguas podría atraer a buzos y visitantes interesados en conocer estructuras navales convertidas en arrecifes. El proyecto abre así oportunidades para impulsar el turismo sustentable, siempre bajo medidas de seguridad y criterios de protección ambiental.
El “Seri” no estará solo durante su misión submarina. Se suma a los exbuques ARM “Huracán”, ARM “Onjuku”, ARM “Zamora” y ARM “Ortega”, que también forman parte del Sistema Arrecifal Artificial de Tamaulipas. Aunque terminaron sus operaciones navales, estas embarcaciones continúan al servicio de México: ahora protegen la biodiversidad desde el fondo del mar.














