Por Karina Gómez
CALAKMUL, Camp., 22 de junio de 2026.- Entre el murmullo de la selva y el canto persistente de las aves que sobrevuelan la Reserva de la Biosfera de Calakmul, una ciudad perdida aguardó durante más de mil años el momento de volver a la luz. Oculta bajo una espesa bóveda verde, sin senderos que condujeran a ella y protegida por el aislamiento natural del norte de la reserva, Minanbé —“no hay camino”, en lengua maya— emergió como uno de los descubrimientos arqueológicos más relevantes de las últimas décadas en Campeche.
La revelación fue realizada por un equipo internacional de especialistas mexicanos y eslovenos encabezado por el arqueólogo Ivan Šprajc, quien culmina así tres décadas de exploraciones en las Tierras Bajas Mayas Centrales. Lo que comenzó como una expedición respaldada por tecnología LiDAR terminó convirtiéndose en el hallazgo de una ciudad monumental intacta, sin evidencia de saqueos y con una riqueza arqueológica que sorprende incluso a los expertos.

Llegar hasta Minanbé no fue una tarea sencilla. Investigadores y trabajadores comunitarios tuvieron que abrir brecha durante kilómetros entre la espesa vegetación para alcanzar un sitio donde el tiempo parecía haberse detenido. Allí localizaron plazas ceremoniales, edificios palaciegos, templos piramidales, terrazas agrícolas y complejos sistemas hidráulicos, evidencia del alto nivel de desarrollo alcanzado por sus antiguos habitantes.
La nueva joya del legado maya
El corazón de la ciudad resguarda además una de las claves más importantes para comprender su historia: 14 estelas y altares distribuidos a lo largo de una antigua calzada ceremonial. Varios de estos monumentos conservan jeroglíficos mayas y representaciones que permiten reconstruir episodios de poder, rituales y acontecimientos ocurridos entre los siglos VII y IX de nuestra era.

Entre las piezas más sobresalientes destaca una estela que muestra una escena de decapitación ritual asociada a la fecha 849 d.C., durante el Periodo Clásico Terminal, etapa marcada por profundas transformaciones políticas y sociales en diversas ciudades mayas. Para los investigadores, estos vestigios podrían aportar información inédita sobre los últimos años de ocupación de la región.
¡Mil años escondida!
La importancia de Minanbé trasciende el ámbito académico. Su descubrimiento confirma que la selva campechana aún conserva secretos capaces de transformar la comprensión del Mundo Maya y fortalece la posición de Campeche como uno de los principales guardianes del patrimonio arqueológico de México.
Además de su valor científico, el hallazgo vuelve a colocar a Calakmul en el mapa internacional de la investigación y del turismo cultural, despertando el interés de especialistas, viajeros y amantes de la historia. Mientras los arqueólogos continúan descifrando los mensajes grabados en piedra, Minanbé comienza a escribir un nuevo capítulo en la memoria contemporánea, recordando que aún quedan innumerables secretos ocultos bajo la selva mexicana.

















