Por Karina Gómez
CIUDAD DE MÉXICO, 22 de junio de 2026.- La aparente operación política para allanar el camino de Pablo Gutiérrez Lazarus como futuro abanderado de la Cuarta Transformación en Campeche encontró resistencia dentro de las propias filas del movimiento, evidenciando las crecientes tensiones en la antes sólida estructura de la alianza gobernante.
Lejos de consolidarse una candidatura de unidad, la inscripción de tres nuevos aspirantes a la Coordinación de la Defensa de la Transformación puso de manifiesto las diferencias internas que atraviesan Morena, el PT y el PVEM, en un episodio que ya es interpretado por diversos actores políticos como una señal de desgaste en el liderazgo de la gobernadora Layda Sansores San Román.
Mientras el ex alcalde carmelita y ex militante panista Pablo Gutiérrez Lazarus es señalado por diversos sectores como el perfil respaldado desde el gobierno estatal, otros cuadros políticos decidieron entrar a la contienda y desafiar lo que consideran una candidatura impulsada desde las estructuras de poder.

Por Morena se registró el ex diputado local Carlos Ucán, quien busca representar a sectores de la militancia tradicional del partido. Por su parte, Gerardo Sánchez formalizó su aspiración bajo las siglas del Partido del Trabajo (PT), mientras que Andrés Fernández del Valle Laisequilla hizo lo propio por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
¿Guerra en la 4T?
La aparición de estos contendientes rompe la narrativa de consenso que se intentaba construir alrededor de Gutiérrez Lazarus y abre un nuevo capítulo en la disputa por el control político del movimiento guinda rumbo al próximo proceso electoral.
La inconformidad no es menor. Diversos sectores de la militancia han cuestionado que el perfil promovido para encabezar los trabajos de la 4T provenga de las filas del PAN y arrastre antecedentes de controversias políticas y administrativas, argumentos que consideran incompatibles con los principios que dieron origen al movimiento.
El registro de más aspirantes también envía un mensaje político directo: la estructura de Morena en Campeche no se encuentra plenamente alineada detrás de una sola figura y existen grupos dispuestos a disputar la definición de la candidatura. Con la sucesión apenas en su fase inicial, la pugna interna comienza a perfilarse como uno de los factores que marcarán el escenario político estatal en los próximos meses.

















