Por Staff
COATEPEC, Ver., 17 de junio de 2026.- Un hallazgo arqueológico excepcional podría reescribir parte de la historia prehispánica del centro de Veracruz. Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizaron en el fraccionamiento San Lucas, en Coatepec, una estructura cívico-ceremonial con características arquitectónicas y simbólicas que no tienen precedente en la región.
El descubrimiento forma parte de un proyecto de salvamento arqueológico iniciado a finales de 2025 y permitió identificar una plataforma monumental de aproximadamente 30 metros de largo por 12 metros de ancho, construida con lajas y piedra caliza blanca tratada mediante técnicas que habrían sido utilizadas con fines decorativos.
Lo que más ha llamado la atención de los investigadores son los elementos ornamentales hallados en los muros, conformados por figuras geométricas semejantes a cuadrados y piedras circulares incrustadas en los flancos de la construcción, rasgos que no habían sido documentados anteriormente en esta zona del país.
Una escena sagrada tallada en piedra
Asociada a la estructura apareció una impresionante escultura monolítica de casi dos metros de altura, cuyos grabados representan un acto ceremonial protagonizado por dos personajes de élite que reciben un fluido proveniente de una entidad divina situada en un plano superior.
Los arqueólogos destacan que uno de los personajes muestra posibles rasgos mayoides, un detalle que podría aportar nuevas pistas sobre contactos culturales o influencias entre distintas regiones mesoamericanas durante el Periodo Clásico Temprano (200-600 d.C.).

Además de la estructura y la escultura, los trabajos permitieron recuperar restos de maíz carbonizado, vasijas enterradas y una cuenta de piedra verde fragmentada, materiales que aparentemente formaban parte de ofrendas rituales y que serán sometidos a estudios especializados.
¿Quiénes construyeron este sitio?
Aunque tradicionalmente la región suele asociarse con la cultura totonaca, los especialistas señalan que hasta ahora no existen evidencias contundentes que permitan atribuir el sitio a esa civilización.
Por el contrario, las investigaciones apuntan a la posible existencia de una cultura local con características propias, aunque influenciada por grupos asentados en la Costa del Golfo, una hipótesis que podría modificar el entendimiento arqueológico de la región.
Las labores continuarán hasta agosto de 2026 y los resultados de laboratorio podrían estar listos a principios de 2027, cuando los investigadores esperan ofrecer respuestas más precisas sobre el origen y significado de este extraordinario descubrimiento.















