CIUDAD DE MÉXICO, 13 de abril de 2026.– El sector mexicano de vehículos pesados registró un comportamiento mixto durante marzo de 2026, al reportar un avance en las ventas al mayoreo, pero también retrocesos en producción y exportaciones, de acuerdo con cifras difundidas por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).
Crecen las ventas
Al presentar el balance mensual, el presidente ejecutivo de ANPACT, Rogelio Arzate, informó que las ventas al mayoreo alcanzaron 2 mil 984 unidades en marzo, lo que representó un crecimiento de 6.7 por ciento respecto al mismo mes de 2025, una señal positiva dentro de un entorno todavía presionado para la industria.
Sin embargo, en el acumulado del primer trimestre de 2026, las ventas al mayoreo sumaron 6 mil 496 unidades, una cifra que significó una disminución de 18.1 por ciento frente a las 7 mil 930 unidades comercializadas entre enero y marzo del año pasado.
Producción y exportaciones reportan caídas
En materia de producción, durante marzo se ensamblaron 12 mil 617 vehículos pesados, lo que implicó una caída de 6.6 por ciento en comparación con marzo de 2025. En el periodo de enero a marzo, la fabricación llegó a 28 mil 765 unidades, es decir, un retroceso de 30.4 por ciento frente a las 41 mil 316 unidades producidas en el mismo lapso del año anterior.
El desempeño del mercado internacional también mantuvo una tendencia descendente. Durante marzo se exportaron 10 mil 625 unidades, una baja de 5.9 por ciento a tasa anual; mientras que en el acumulado del primer trimestre las exportaciones totalizaron 23 mil 550 vehículos pesados, lo que representó una disminución de 30.3 por ciento respecto a las 33 mil 808 unidades exportadas en igual periodo de 2025.
ANPACT ve oportunidad en programa federal
Ante este escenario, ANPACT expresó optimismo por la puesta en marcha del Programa de Atención Inmediata para la Protección a la Industria de Vehículos Pesados, impulsado por el gobierno federal, al considerar que puede convertirse en una herramienta clave para apuntalar la demanda y acelerar la renovación del parque vehicular.
Arzate explicó que el programa incluye un incentivo fiscal para la deducción acelerada en la compra de vehículos pesados, la reactivación del esquema de garantías entre Nacional Financiera y la SICT para facilitar crédito a micro y pequeñas empresas transportistas, así como la elaboración de una nueva Norma Oficial Mexicana sobre dispositivos de seguridad para este tipo de unidades.
“Confiamos en que la implementación de este Programa permitirá reactivar la demanda, acelerar la modernización de la flota, contener las distorsiones del mercado de vehículos usados y fortalecer la competitividad de la industria de vehículos pesados en el país”, afirmó Rogelio Arzate, al subrayar que el sector moviliza más del 80 por ciento de las mercancías que se transportan en México.
El dirigente agregó que también es necesario mantener acciones para frenar la importación de vehículos pesados usados, al advertir que estas unidades afectan al mercado interno, al medio ambiente y a la seguridad vial. Actualmente, la edad promedio de la flota en México se acerca a los 19 años, por lo que la industria considera que las medidas anunciadas podrían acelerar su renovación e impulsar tecnologías más limpias.













