Por Staff
LUSAKA, ZAMBIA, a 6 de octubre de 2026.— Impulsados por el instinto de encontrar pareja y formar una nueva familia, tres hermanos perros salvajes africanos abandonaron la seguridad de su manada en Zambia para embarcarse en una odisea sin precedentes de 4,125 kilómetros a través del continente africano. Tras menos de nueve meses de travesía superando ríos infestados de cocodrilos, humanos y leones, el trío estableció un récord documentado de viaje terrestre individual más largo para cualquier animal en la región, reescribiendo lo que se sabía sobre la conectividad de esta especie en peligro de extinción.
Un recorrido épico seguido por GPS y la dura realidad de la caza furtiva
El trayecto de los caninos, nacidos en agosto de 2022 en el Parque Nacional Kafue, fue monitoreado de cerca por el investigador Scott Creel de la Universidad Estatal de Montana mediante collares con rastreador GPS. La travesía de los machos de tres años los llevó a transitar en “modo de viaje” acelerado al rodear zonas urbanas, logrando reunirse con sus hermanas a mitad de su camino y expandir la conectividad entre las poblaciones de vida silvestre en parques nacionales y zonas de Zambia, Mozambique, la República Democrática del Congo y Malawi.
Sin embargo, el lado oscuro de esta historia está marcado por la tragedia de las trampas de alambre colocadas por cazadores furtivos en busca de carne de monte. Semanas después de reunirse con las hembras sobrevivientes, una de ellas cayó en una trampa oculta y sufrió graves lesiones que le costaron la vida, un destino similar al que sufrieron otras compañeras del grupo según los datos de los collares recuperados. Los especialistas advierten que, a pesar de la esperanza que representan estos desplazamientos para salvar a la especie —de la cual quedan menos de 700 manadas a nivel global—, es urgente erradicar el uso indiscriminado de trampas en el hábitat natural para evitar que las poblaciones de depredadores colapsen por completo.













