Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 15 de octubre de 2026.- El Gobierno de México actualizó las reglas de ordenamiento pesquero en el Alto Golfo de California para reforzar la protección de la vaquita marina, una especie en peligro crítico de extinción. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) publicó el nuevo acuerdo en el Diario Oficial de la Federación (DOF), con disposiciones sobre zonas de restricción, monitoreo satelital y control de las actividades pesqueras.
La regulación modifica el polígono donde se prohíben las redes de enmalle, consideradas una amenaza para la especie por el riesgo de captura incidental. La delimitación se basa en recomendaciones del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA), así como en registros históricos de avistamientos y resultados del monitoreo acústico y visual de 2025.
Más vigilancia y restricciones a la pesca
Entre las medidas destaca el mantenimiento de la Zona de Tolerancia Cero, donde se conserva la protección estricta, aunque se habilitará un canal exclusivo para el tránsito de embarcaciones. En ese trayecto estarán prohibidas las actividades pesqueras con redes de enmalle. También se ratifica el uso obligatorio de dispositivos satelitales, el marcaje de artes de pesca y la actualización de los puntos autorizados de embarque y desembarque, así como de los horarios de prohibición de pesca nocturna.
La Semarnat informó que las nuevas disposiciones consideran recomendaciones de organismos internacionales, como la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), y acuerdos alcanzados con federaciones y comunidades pesqueras. Además, se restableció el Comité de Expertos en Tecnologías Pesqueras (ECOFT) para desarrollar y probar métodos de captura que reduzcan el impacto sobre la biodiversidad y sean económicamente viables para los pescadores.
Las acciones serán coordinadas con la Secretaría de Marina, Conapesca y Profepa para vigilar las zonas protegidas. Asimismo, en 2027 se realizará una nueva campaña de monitoreo acústico y visual con participación de comunidades locales, autoridades y organizaciones ambientales, con especial atención al seguimiento de las crías identificadas en años anteriores.













