Por Karina Gómez
HECELCHAKÁN, Camp., 9 de junio de 2026.- La falta de agua potable provocó una protesta que mantuvo bloqueada la carretera federal Campeche–Mérida, a la altura de la gasolinera de Hecelchakán, donde decenas de habitantes exigieron una solución inmediata a una problemática que afecta a miles de familias del municipio.
Con pancartas, consignas y el cierre de la vía federal, los manifestantes expresaron su inconformidad por la interrupción prolongada del servicio. La situación ha complicado las actividades diarias de numerosas familias, que han tenido que buscar alternativas para conseguir agua y cubrir necesidades básicas.
Señalan fallas en obras hidráulicas
Los inconformes afirmaron que las obras hidráulicas realizadas en el municipio debían resolver el problema desde hace semanas. Sin embargo, señalaron que los trabajos dejaron fugas y fallas operativas que agravaron el desabasto.
De acuerdo con los habitantes, la falta de resultados refleja deficiencias en la ejecución y supervisión de las obras, lo que mantiene sin servicio a una parte importante de la población.
Reclaman falta de información oficial
El malestar ciudadano aumentó ante la ausencia de información sobre la situación. Los habitantes señalaron que hasta el momento el alcalde, José Dolores “Chevas” Yam, no ha emitido un posicionamiento público ni ha acudido al sitio para dialogar con los afectados.
La falta de comunicación oficial incrementó las críticas hacia la administración municipal y fortaleció las exigencias de una respuesta inmediata.
Bloqueo afecta a automovilistas y transportistas
Durante varias horas, automovilistas y transportistas permanecieron detenidos por el cierre de la carretera. Mientras tanto, elementos de seguridad y autoridades intentaron establecer comunicación con los manifestantes para atender sus demandas y restablecer la circulación.
Los pobladores advirtieron que las movilizaciones continuarán hasta que el suministro de agua se restablezca de forma permanente y exista un compromiso claro para corregir las fallas detectadas.
La protesta evidenció el creciente descontento social por la escasez de agua y convirtió el desabasto en un conflicto que mantiene en alerta a la cabecera municipal. En Hecelchakán, la exigencia de soluciones derivó en el cierre de una de las carreteras más importantes de la región.














