Por Staff
TOPOLOBAMPO, Sinaloa; a 01 de junio de 2026.- Después de frenar el proyecto “Perfect Day” en Mahahual, el activismo ambiental ahora tiene un nuevo objetivo: detener la construcción de una planta de amoniaco que se construye en la Bahía de Ohuira, hábitat de un delfín llamado “El Pechocho“, toda una leyenda local.
Lo que comenzó como una historia de cariño hacia un delfín se ha convertido en uno de los movimientos ambientales más visibles del norte de México. En redes sociales, miles de personas están compartiendo mensajes para proteger a “El Pechocho”, el famoso delfín que desde hace casi 40 años vive en libertad en las aguas de Topolobampo, Sinaloa.
Un pechocho amigable y querido
“El Pechocho” es considerado una leyenda local. Generaciones enteras han crecido observándolo acercarse a embarcaciones turísticas y convivir con pescadores en la bahía. Su historia es tan conocida que muchos habitantes lo consideran parte de la identidad de Topolobampo. Ahora, activistas y ciudadanos aseguran que el ecosistema donde vive podría verse amenazado por la instalación de un complejo industrial dedicado a la producción de amoniaco.
La planta pertenece a la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial de la compañía suizo-alemana Proman AG. El proyecto pretende producir alrededor de 2 mil 200 toneladas diarias de amoniaco en la Bahía de Ohuira, una zona reconocida por su biodiversidad, humedales, manglares y actividad pesquera. Sus promotores afirman que ayudará a fortalecer la producción nacional de fertilizantes y atraer inversión a la región.
Sin embargo, comunidades pesqueras, colectivos ambientales y pueblos indígenas Mayo-Yoreme sostienen que la construcción representa riesgos ecológicos y sociales. Entre sus preocupaciones mencionan posibles afectaciones a especies marinas, contaminación del agua, impactos sobre manglares y alteraciones a actividades económicas como la pesca y el turismo. Incluso denuncian que algunas zonas de recolección de almejas y hábitats de aves migratorias ya han registrado cambios durante las obras de construcción.
La movilización ha tomado fuerza especialmente en Change.org, donde circulan varias peticiones para detener el proyecto. Una de las más compartidas es “Salvemos a Pechocho y la vida marina en Topolobampo”, que llama a proteger el hábitat del delfín y la biodiversidad de la bahía. Otra de las campañas más grandes, “Detener la planta de amoniaco GPO en Topolobampo”, ya supera las 130 mil firmas y continúa sumando apoyos diariamente.
Tema viral
En plataformas como TikTok, Instagram y Facebook, usuarios han convertido a El Pechocho en símbolo de la defensa ambiental. Videos, ilustraciones y mensajes virales muestran al delfín como un emblema de la lucha por conservar la Bahía de Ohuira frente al avance industrial. Diversos creadores de contenido también han comenzado a difundir enlaces para firmar las peticiones ciudadanas.
Quienes impulsan la campaña aseguran que la defensa de El Pechocho va mucho más allá de un solo animal. Argumentan que proteger su hogar significa preservar uno de los ecosistemas costeros más importantes del Mar de Cortés y garantizar que futuras generaciones puedan seguir viendo al famoso delfín nadar libremente en las aguas que lo han convertido en una leyenda viva del noroeste mexicano.
















