Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, 15 de abril de 2026. – A semanas de la firma del Tratado de Libre Comercio modernizado entre México y la Unión Europea (TLCUEM), prevista para mayo, el sector agroalimentario mexicano acelera su preparación técnica, logística y comercial para aprovechar la apertura de uno de los mercados más exigentes del mundo.
Durante el Foro México–Unión Europea: Oportunidades y Diversificación Agroalimentaria, autoridades, productores y empresas coincidieron en que el acuerdo representa tanto una gran oportunidad de exportación como un desafío en materia de regulación sanitaria, estándares de calidad y logística internacional.
El nuevo tratado permitirá que una parte significativa de los productos mexicanos acceda con preferencias arancelarias, lo que abre la puerta a incrementar la presencia en un mercado de 450 millones de consumidores.
Sin embargo, especialistas señalaron que el verdadero reto estará en cumplir con los requisitos técnicos y normativos del bloque europeo, considerados entre los más estrictos a nivel global.
En este contexto, el subsecretario Leonel Cota Montaño subrayó la necesidad de que el gobierno actúe como facilitador, reduciendo trámites y barreras administrativas para agilizar la salida de productos al exterior.
Diversificación de mercado
Por su parte, representantes del sector productivo destacaron que la diversificación es urgente, ante la alta dependencia de Norteamérica, lo que obliga a fortalecer la competitividad, trazabilidad y valor agregado de los productos mexicanos.
El foro incluyó mesas de trabajo en sectores clave como pecuario, frutas y hortalizas, agroindustria y pesca, donde se identificaron áreas de mejora para lograr una inserción efectiva en el mercado europeo.
Además, se destacó la participación de organizaciones, empresas y gobiernos estatales, lo que refleja una estrategia integral para posicionar al país como un proveedor confiable.
Con la firma del tratado en puerta, el campo mexicano enfrenta un escenario de transformación, donde la capacidad de adaptación será determinante para convertir la apertura comercial en crecimiento económico sostenido.













