Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 02 de octubre del 2026.— El tablero político de Morena comenzó a moverse rumbo al proceso electoral de 2027. La sede estatal del partido lució abarrotada con la presencia de liderazgos provenientes de Los Chenes, Camino Real y la Zona Sur, en respaldo al registro de Elisa María Hernández Romero, Liz Hernández, como aspirante a la candidatura de Morena a la diputación federal por el Distrito 01.
La concentración de dirigentes y representantes comunitarios puso sobre la mesa uno de los principales factores que comenzarán a pesar en la definición de candidaturas: la capacidad de movilización y presencia real en territorio.
El registro de Hernández Romero no pasó desapercibido. La presencia de grupos provenientes de distintas regiones del estado reflejó el acompañamiento político que mantiene la exfuncionaria y colocó nuevamente sobre la discusión interna de Morena el peso de las estructuras territoriales de cara al próximo proceso electoral.

Más allá de los registros formales, el movimiento político comienza a perfilar a los personajes que buscarán posicionarse en la contienda interna. En Morena, la lectura electoral comienza a centrarse en quién conserva presencia en las comunidades, quién tiene capacidad de convocatoria y quién mantiene contacto directo con la ciudadanía.
En contraste, sectores políticos y militantes comienzan a señalar el desgaste de algunos personajes que anteriormente mantenían mayor presencia pública y territorial, entre ellos “La Pepona”, Ynurreta y Víctor Méndez, cuya capacidad de convocatoria es actualmente objeto de cuestionamientos dentro de la propia grilla política.

El mensaje que dejó la jornada es que el 2027 no sólo se jugará en las oficinas partidistas, sino en las calles, comunidades y regiones donde se construyen las estructuras electorales.
Durante el registro también surgieron expresiones de respaldo hacia otros perfiles políticos. En entrevista, Liz Hernández reconoció a Pablo Gutiérrez Lazarus, a quien calificó como una gran persona, destacó por sus resultados y aseguró contar con su respaldo.
Con estos movimientos, Morena comienza a mostrar sus cartas rumbo a 2027, mientras las distintas corrientes políticas intensifican la operación territorial y buscan demostrar quién tiene estructura, quién conserva liderazgo y, sobre todo, quién puede convertir presencia política en votos.














