Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 01 de octubre de 2026.- Las empresas que producen o utilizan envases plásticos en México ya cuentan con una nueva herramienta digital para evaluar qué tan compatibles son sus diseños con los sistemas de reciclaje. La Association of Plastic Recyclers (APR) lanzó públicamente la APR Design® Assessment Tool, desarrollada en alianza con la firma alemana de software Recyda.
La plataforma automatiza la guía técnica APR Design® Guide for Plastics Recyclability, utilizada desde hace más de tres décadas como referencia en América del Norte. Su objetivo es facilitar una evaluación rápida de los envases, identificar posibles deficiencias o incompatibilidades y ayudar a las compañías a realizar ajustes desde la etapa de diseño.
De acuerdo con la APR, la herramienta también puede apoyar a las empresas en la preparación ante nuevas exigencias ambientales, al facilitar la revisión de sus diseños frente a disposiciones como la Ley de Etiquetado SB 343 y legislaciones de Responsabilidad Extendida del Productor (EPR) vigentes en Estados Unidos y Canadá.
El lanzamiento cobra relevancia para México, donde la APR anunció este año la expansión de sus operaciones hacia el país y Latinoamérica. Aunque México registra avances importantes en la recuperación de materiales como el PET, persisten desafíos para incorporar otros envases plásticos a los sistemas de reciclaje y ampliar los mercados para las resinas posconsumo.
Diseñar para reciclar
La directora de Comunicación de APR para México y Latinoamérica, Martha Ricardi, señaló que las herramientas digitales de validación técnica pueden ayudar a las empresas mexicanas a anticiparse a requerimientos normativos y mejorar el ecodiseño de sus productos. Añadió que, ante los retos de circularidad, es necesario lograr que los envases sean compatibles con la infraestructura de valorización disponible.
La APR, que reúne a empresas vinculadas con la cadena de valor del reciclaje de plásticos, ofrecerá la plataforma mediante tres niveles de suscripción para compañías de distintos tamaños. Con esta herramienta, el organismo busca facilitar la toma de decisiones sobre diseño y reciclabilidad, además de reducir posibles problemas de compatibilidad y favorecer la incorporación de materiales reciclados nuevamente a la cadena productiva.












