Por Staff
UMÁN, Yuc., a 15 de abril de 2026.— Como parte del proyecto de salvamento arqueológico vinculado al Tren Maya, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia realizaron trabajos de consolidación preventiva en un antiguo juego de pelota localizado en el sitio arqueológico de Chichan Panadero, en las inmediaciones de la comisaría de Poxilá.
El conjunto, identificado como TC_08066, se ubica dentro del predio donde se construye la Terminal de Transferencia de Carga de Poxilá, por lo que fue necesario reestructurar el proyecto en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional para garantizar la protección del patrimonio.
De acuerdo con la titular de la Secretaría de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, estas acciones buscan preservar vestigios históricos con rigor científico, asegurando que continúen aportando conocimiento a futuras generaciones.
El sitio fue localizado en 2024 durante labores de prospección, detectándose un alto grado de deterioro, derivado principalmente del saqueo de materiales constructivos. Ante ello, se optó por una intervención enfocada en la restauración y estabilización de los elementos arquitectónicos.
Los trabajos incluyeron limpieza del área, retiro de vegetación, corrección de medidas mediante técnicas especializadas y el nucleado de los basamentos, con el fin de recuperar la volumetría original y garantizar la estabilidad del conjunto.
El juego de pelota data de la fase Nabanche (800-300 a.C.), correspondiente al Preclásico Medio, lo que lo convierte en un hallazgo relevante, ya que existen pocos ejemplos completamente excavados de este periodo en el noroeste de Yucatán.
Joya arqueológica
De acuerdo con especialistas, la estructura está conformada por dos basamentos paralelos y un cabezal, con dimensiones que permiten entender la dinámica del juego en etapas tempranas de la cultura maya, aportando información clave sobre la organización social y ritual de la época.
Si bien el deterioro impidió recuperar todos los elementos arquitectónicos, como la banqueta en talud, el registro del sitio permitirá profundizar en el estudio de las prácticas del juego de pelota y su evolución en la región.
En el proyecto también participaron habitantes de la comunidad de Poxilá, quienes colaboraron en las labores de salvamento y en acciones de reforestación con vegetación local, fortaleciendo el vínculo entre la población y su patrimonio.
Con estas acciones, el INAH reafirma su compromiso de proteger el legado arqueológico del país, incluso en contextos de desarrollo de infraestructura, integrando ciencia, conservación y participación comunitaria.













