BROOKLYN, Nueva York, EU, a 20 de julio de 2026.— La justicia de Estados Unidos puso fin este lunes a uno de los procesos más relevantes contra el narcotráfico internacional al condenar a Ismael “El Mayo” Zambada García a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, además de ordenar el decomiso de 15 mil millones de dólares, tras declararlo responsable de encabezar durante décadas la estructura criminal del Cártel de Sinaloa.
La sentencia fue emitida por el juez federal Brian M. Cogan, en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, luego de que el narcotraficante mexicano se declarara culpable el 25 de agosto de 2025 de dirigir una empresa criminal continuada y de violar la Ley contra Organizaciones Corruptas e Influenciadas por el Crimen Organizado (RICO). Como parte del acuerdo de culpabilidad, el tribunal también formalizó la orden de decomiso económico durante la audiencia de este lunes.
El acuerdo que puso fin a seis procesos federales
Antes de aceptar su responsabilidad, Zambada García enfrentaba acusaciones en seis jurisdicciones federales de Estados Unidos: el Distrito Este de Nueva York, el Distrito Oeste de Texas, el Distrito de Columbia, el Distrito Norte de Illinois, el Distrito Sur de California y el Distrito Central de California.
El acuerdo judicial permitió trasladar el expediente abierto en Texas al Distrito Este de Nueva York para concentrar ambos casos en una sola resolución. Como consecuencia, la Fiscalía estadounidense informó que las acusaciones restantes serán desestimadas en los próximos días, al haber quedado comprendidas dentro de la sentencia dictada en Brooklyn.
La acusación reconstruyó casi 40 años de operaciones
El Departamento de Justicia sostuvo que Zambada García dirigió al Cártel de Sinaloa desde finales de la década de 1980 hasta su captura en julio de 2024, periodo durante el cual la organización traficó cocaína, heroína, metanfetamina y, posteriormente, fentanilo hacia Estados Unidos.
Según el expediente, el grupo criminal evolucionó de una organización enfocada en la distribución de cocaína a una estructura que asumió un papel central en el tráfico internacional de drogas y que, bajo el liderazgo de “El Mayo”, expandió la producción de fentanilo mediante la adquisición de precursores químicos provenientes de empresas chinas y la operación de laboratorios instalados en distintas regiones de México.
Las autoridades estadounidenses también atribuyen al Cártel de Sinaloa una red de lavado de dinero que generó miles de millones de dólares y financió una infraestructura de transporte terrestre, marítimo y aéreo para mover cargamentos desde Sudamérica, a través de Centroamérica y México, hasta territorio estadounidense.
La investigación continuará contra la estructura del cártel
El expediente señala que, bajo el mando de Zambada García, la organización utilizó de manera sistemática asesinatos, secuestros, intimidación y sobornos a funcionarios públicos y corporaciones de seguridad para proteger sus cargamentos, conocer operativos de las autoridades y evitar capturas. Tras la detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2016, “El Mayo” fortaleció aún más su posición dentro del cártel, de acuerdo con la acusación federal.
Tras la sentencia, el fiscal federal Joseph Nocella Jr. afirmó que el fallo fue posible gracias a la cooperación entre autoridades de Estados Unidos y México. La DEA sostuvo que la resolución envía un mensaje de que ningún líder criminal está fuera del alcance de la justicia, mientras que el FBI y Homeland Security Investigations (HSI) aseguraron que continuarán destinando recursos para desmantelar las estructuras restantes del Cártel de Sinaloa y procesar a sus dirigentes, operadores y sicarios.













