SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 17 de septiembre de 2026.- El mapa de las alianzas mundiales podría cambiar. El primer ministro Mark Carney respaldó la propuesta para convertir a Canadá en el primer miembro asociado de la Unión Europea (UE), una figura inédita que busca acercar al país norteamericano con Europa en medio de sus fuertes diferencias comerciales con el gobierno de Donald Trump.
¿Canadá formará parte de la Unión Europea?
Aunque la iniciativa ha generado impacto internacional, Canadá todavía no forma parte de la UE. El concepto de miembro asociado no aparece en los tratados europeos y deberá negociarse entre Ottawa y Bruselas. Tampoco significaría una adhesión plena: Canadá conservaría su soberanía y no tendría automáticamente los derechos de voto ni todas las obligaciones de los 27 integrantes del bloque.
La nueva relación podría traer beneficios importantes para Canadá, como mayor acceso a mercados europeos y cooperación en comercio, defensa, energía, inteligencia artificial, tecnología y minerales críticos. Además, permitiría impulsar intercambios educativos y juveniles, así como reducir la dependencia canadiense de Estados Unidos, su principal socio comercial.
Carney busca nuevos aliados ante las presiones de Trump
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteó abrir la puerta a Canadá como primer miembro asociado del bloque. Carney recibió con entusiasmo la propuesta y defendió una “alianza para el futuro” basada en la democracia, los mercados abiertos y la seguridad. Ambas partes ya mantienen vínculos comerciales mediante el CETA, pero ahora pretenden llevar la relación a un nivel más amplio.
Trump estalla y amenaza a Europa con aranceles
La reacción de Donald Trump no tardó. El presidente estadounidense calificó la propuesta como “ridícula” y advirtió que podría verla como un “acto hostil” si considera que Europa actúa con “malas intenciones”. También amenazó con imponer fuertes aranceles o reducir el comercio con la UE. La tensión ocurre después de que Trump amagó en distintas ocasiones con convertir a Canadá en el estado número 51 de Estados Unidos.
Mientras endurecía su discurso contra Canadá y Europa, Trump aseguró en otro evento público que Estados Unidos está cerca de alcanzar “un gran acuerdo con México”. Sus declaraciones muestran dos rutas diferentes en América del Norte: presión y amenazas comerciales contra Ottawa, frente a un posible entendimiento con México en medio de las negociaciones que marcarán el futuro económico de la región.















