Por: Staff
Standford, California, EE.UU. 22 de septiembre de 2026. Una investigación reciente liderada por Stanford Medicine ha revelado que lo que tradicionalmente se considera un único órgano unificado, el cerebro humano, está compuesto en realidad por dos órganos distintos que evolucionaron de manera independiente a lo largo de cientos de millones de años. Este descubrimiento científico clave vuelca el modelo convencional de desarrollo embrionario y abre nuevas puertas para el tratamiento de enfermedades neurológicas complejas.
El origen dual del cerebro: Dos sistemas nerviosos antiguos
Durante siglos, la comunidad científica ha defendido que todas las regiones del cerebro provenían de una célula progenitora única durante las primeras etapas del desarrollo. Sin embargo, el estudio publicado en la revista Nature Neuroscience demuestra que el cerebro humano actual consiste en dos sistemas nerviosos primitivos empaquetados conjuntamente.
Por un lado, se encuentra el cerebro anterior y medio, encargado de las funciones superiores como el pensamiento abstracto, el lenguaje y la conciencia. Por otro lado, el cerebro posterior o tronco encefálico, ubicado en la parte posterior del cráneo, regula funciones automáticas vitales como la respiración, el ritmo cardíaco, la deglución y el sueño.
Implicaciones para el tratamiento de la ELA y la Atrofia Muscular Espinal (AME)
La incapacidad previa para cultivar neuronas del cerebro posterior en laboratorios había frenado la investigación sobre padecimientos devastadores como la Atrofia Muscular Espinal (AME) y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Gracias a este nuevo modelo de desarrollo, los investigadores lograron por primera vez cultivar con éxito células madre pluripotentes en neuronas motoras funcionales del cerebro posterior, lo que permitirá avanzar hacia terapias regenerativas.
Asimismo, los científicos han detectado conexiones inesperadas con circuitos que regulan el hambre —mecanismo clave en tratamientos de pérdida de peso como la semaglutida—, así como patrones evolutivos compartidos con animales marinos primitivos como los gusanos de bellota.
















