CIUDAD DE MÉXICO, a 16 de abril de 2026.— Mientras muchas historias académicas comienzan en la juventud, la de Marta Elena Guerra Treviño tomó otro ritmo. A los 89 años alcanzó el grado de doctora por la UNAM, marcando un precedente por su edad dentro de la institución.
Desde niña mostró disciplina por el estudio, aunque su camino tuvo pausas y desvíos. Tras formarse en el extranjero, no pudo ingresar de inmediato a la universidad en México. En ese periodo, comenzó a dar clases de francés, una actividad que se convirtió en vocación.
El ingreso a la UNAM llegó años después, cuando tenía 42. Eligió estudiar Letras Inglesas y lo hizo a través del sistema abierto. La adaptación fue un reto, especialmente en los primeros semestres, cuando el modelo de estudio le resultaba complicado.
Aun así, encontró apoyo en su entorno académico. Entre intercambios de ayuda con compañeras y la guía de sus profesoras, logró avanzar hasta completar la licenciatura, obteniendo mención honorífica.
Su relación con la universidad no terminó ahí. Fue invitada a integrarse como docente, labor que desempeñó durante 40 años en la Facultad de Filosofía y Letras. Su trabajo se centró en la enseñanza de comprensión de lectura en inglés y en el acompañamiento de estudiantes.
Con el tiempo, amplió su formación con una maestría en Letras Inglesas. Años después, ya jubilada, decidió iniciar un doctorado en Pedagogía, con una investigación vinculada a su experiencia académica.
El proceso implicó nuevos desafíos, particularmente en el uso de herramientas tecnológicas, pero contó con el respaldo de colegas y personas cercanas.
El 13 de febrero de 2026 presentó su examen doctoral y obtuvo el grado. Semanas más tarde, el 8 de abril, recibió su título en una ceremonia acompañada por su familia y la comunidad universitaria.
Hoy, Marta Elena mantiene su interés por aprender. Su siguiente objetivo es estudiar herbolaria, impulsada por la curiosidad y el deseo de seguir activa.













