CIUDAD DE MÉXICO, 23 de abril de 2026.- La primera quincena de abril dejó una señal positiva para millones de familias mexicanas. La inflación anual se ubicó en 4.53%, con una ligera desaceleración que comienza a reflejarse en gastos cotidianos como electricidad, combustibles y algunos productos básicos, informó el INEGI. En comparación con la quincena previa, el aumento general de precios fue de 0.11%.
Uno de los principales alivios para las amas de casa fue la reducción en el costo de la electricidad, que cayó 14%, gracias al inicio de tarifas de temporada cálida en varias ciudades del país, entre ellas Mérida, Campeche, Cancún y Chetumal. Esto permite disminuir el impacto del uso de ventiladores y aire acondicionado en temporada de calor.
Los energéticos mostraron una baja general de 2.51%, factor relevante para la economía doméstica, ya que influye en transporte, reparto de mercancías y precios de productos en tiendas y mercados. Esta caída ayuda a contener aumentos en otros sectores del consumo diario.
Qué productos subieron en el mandado
No todo fueron buenas noticias. Entre los productos que más subieron estuvieron el jitomate (+24.37%), chile serrano (+21.94%), chile poblano (+22.63%), papa (+6.92%) y cebolla (+7.43%), alimentos habituales en la cocina mexicana y que impactan directamente el gasto semanal del hogar.
Los que bajaron de precio
En contraste, hubo descuentos naturales importantes en varios alimentos y servicios. Destacaron bajas en tomate verde (-26.86%), calabacita (-14.92%), plátano (-7.19%), limón (-8.12%), además de pollo (-1.77%) y huevo (-2.59%), productos esenciales para la alimentación familiar.
Para las familias del sureste, el panorama fue aún más favorable. Quintana Roo, Campeche y Yucatán registraron una variación de -0.63%, colocándose entre las entidades con menor presión inflacionaria del país. Ciudades como Mérida, Campeche, Cancún y Chetumal aparecieron entre las más estables en precios.
Señal positiva para el gasto del hogar
La inflación subyacente, que mide precios más estables como mercancías y servicios, quedó en 4.27% anual, mientras la no subyacente se ubicó en 5.41%, influida por alimentos frescos y energéticos. Para las amas de casa, la desaceleración representa una oportunidad para reorganizar compras, aprovechar bajas temporales y cuidar mejor el presupuesto familiar.













