Ciudad de México, a 22 de abril de 2026.- En el marco del Día de la Tierra, el sector empresarial en México coloca el uso del agua en el centro de su agenda, ante un entorno donde la disponibilidad del recurso condiciona la operación y la planeación a largo plazo.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y del Sistema Nacional de Información del Agua de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) muestran que las fuentes hídricas enfrentan una presión constante, lo que exige cambios en la forma en que las industrias utilizan y gestionan el agua. En este contexto, el tratamiento de descargas y el reúso adquieren un papel estratégico.
Registros oficiales señalan que una proporción relevante del agua residual en el país no recibe tratamiento suficiente antes de su descarga. Esta situación genera impactos ambientales y limita la disponibilidad de agua apta para nuevos usos.
Ante este escenario, surge la necesidad de fortalecer la infraestructura hídrica y de impulsar modelos que permitan reincorporar el agua tratada a procesos industriales y servicios urbanos. Este enfoque apunta a una mayor eficiencia en el uso del recurso.
Tecnologías ayudan
El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua identifica el tratamiento y el reúso como una oportunidad para reducir la presión sobre fuentes naturales y mejorar la eficiencia operativa de las empresas. Este modelo permite integrar el agua en distintos ciclos productivos.
En este entorno, la adopción de tecnologías de tratamiento permite cumplir con estándares regulatorios, reducir riesgos ambientales y optimizar costos. La integración de soluciones desde la captación hasta el reúso favorece una gestión más eficiente.
Desde el sector privado, compañías como Rotoplas desarrollan soluciones orientadas a la gestión integral del agua en distintos sectores productivos, con enfoques que facilitan el tratamiento y la reutilización del recurso.













