Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 12 de mayo de 2026.- El Centro Histórico de la Ciudad de México se convirtió en escenario inesperado para una de las bandas más importantes del rock mundial luego de que U2 realizara la grabación de un nuevo video musical en inmediaciones de la Plaza de Santo Domingo.
La agrupación liderada por Bono apareció la tarde del martes frente a decenas de seguidores mexicanos convocados previamente mediante invitaciones enviadas desde el portal oficial de la banda, en una dinámica que se mantuvo bajo absoluto hermetismo hasta horas antes del rodaje.
Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. fueron vistos sobre un autobús escolar intervenido con grafiti por el artista mexicano Chavis Mármol, mientras filmaban escenas del videoclip del tema inédito “Street of Dreams”, canción que formará parte del próximo álbum de estudio de la banda, aún sin anunciar oficialmente y previsto para lanzarse este mismo año.
La grabación provocó una auténtica movilización de fans, quienes abarrotaron las calles del primer cuadro capitalino para intentar captar imágenes de la legendaria banda irlandesa. Videos difundidos en redes sociales muestran el ambiente de euforia entre seguidores que coreaban fragmentos de la nueva canción mientras avanzaba el rodaje.
Parte de la letra filtrada del tema mezcla frases en inglés y español como: “La calle, calle de los sueños / Todas las puertas están abiertas en la calle de los sueños”, además de referencias a la esperanza, la justicia y los sueños colectivos, elementos que rápidamente comenzaron a generar conversación entre seguidores de la agrupación.
Impulso a niños con talento
La visita de U2 coincidió además con la celebración en la Ciudad de México de la Street Child World Cup 2026, torneo internacional que reúne a 30 equipos infantiles de distintos países del mundo del 6 al 14 de mayo. Larry Mullen Jr. recordó el respaldo histórico de la banda a esta iniciativa social al señalar que se trata de “una pequeña ONG con un gran impulso para niños con talento y sin acceso a oportunidades”.
Durante varias horas, el Centro Histórico permaneció rodeado de cámaras, reflectores y personal de producción, mientras turistas, comerciantes y capitalinos convertían la Plaza de Santo Domingo en una fiesta improvisada de rock y expectativa.
La relación entre U2 y México ha sido constante durante décadas, pero esta vez la banda decidió convertir a los fans mexicanos en parte esencial de la producción audiovisual, reforzando el vínculo especial que mantiene con el público del país.













