WASHINGTON, EU., a 28 de febrero de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, fue asesinado durante las recientes operaciones militares coordinadas entre EE.UU. e Israel contra objetivos en Irán, marcando una escalada dramática en el conflicto regional. La declaración fue acompañada por líderes israelíes, quienes indicaron que existen “fuertes signos” de que Jamenei ya no está vivo tras el bombardeo a su complejo en Teherán.
Alí Jamenei, de 86 años, lideró la República Islámica de Irán como su máximo guía supremo desde 1989, sucediendo al fundador de la revolución islámica, Ruhollah Jomeini. Como jefe de Estado, fue la autoridad final en los ámbitos político, militar y religioso en Irán, supervisando la expansión de la influencia iraní en la región y manteniendo un firme rechazo hacia las potencias occidentales.
Su figura fue considerada por Washington y Jerusalén como el principal arquitecto de la política exterior agresiva de Irán, el respaldo a grupos armados como Hezbolá y Hamas, y la prolongada oposición al diálogo con Estados Unidos en temas sensibles como el programa nuclear.
Llaman a combatientes iraníes a rendirse
En un mensaje transmitido tras anunciar la muerte de Jamenei, Donald Trump apeló directamente a las fuerzas armadas y combatientes iraníes, incluyendo a la Guardia Revolucionaria y las unidades de seguridad: instó a que depongan las armas y obtengan inmunidad si se rinden, advirtiendo que de lo contrario enfrentarán “muerte segura” en el conflicto.
Trump también lanzó un llamamiento al pueblo iraní, alentando a los ciudadanos a “tomar el control de su gobierno” una vez que las operaciones militares concluyaan, presentándolo como una oportunidad histórica para cambiar el rumbo del país tras décadas de dominio clerical.
La confirmación de la muerte de Jamenei se da en medio de la operación conjunta denominada “Epic Fury”, una ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel con ataques aéreos masivos en múltiples puntos de Irán, supuestamente para neutralizar amenazas inminentes, desmantelar capacidades misilísticas y de defensa del régimen, y presionar para un posible colapso de su estructura de poder.
Aunque Trump y funcionarios israelíes celebraron el impacto sobre la cúpula iraní, las autoridades de Irán no han confirmado oficialmente la muerte de Jamenei y ciertos informes dentro del propio país aseguran que algunos líderes permanecen con vida o han sido reubicados.
El anuncio de la muerte de uno de los líderes más influyentes de Medio Oriente ha generado reacciones globales, con llamados urgentes de organismos multilaterales a evitar una escalada aún mayor del conflicto que podría desencadenar una guerra regional abierta. La oferta de paz de Trump a los combatientes iraníes refleja un intento por desmovilizar fuerzas y crear una vía para el cese de hostilidades, pero el futuro inmediato en la región permanece altamente incierto.















