Por Staff
WASHINGTON, 5 de junio de 2026.- Una fuga de aire detectada en la Estación Espacial Internacional (EEI) obligó a la NASA a activar protocolos de emergencia y preparar a los astronautas para una posible evacuación, luego de que el problema se agravara en un módulo ruso de la plataforma orbital.
De acuerdo con reportes de la agencia espacial estadounidense y de Roscosmos, la fuga se localizó en el módulo Zvezda, donde desde hace años se monitorean pequeñas pérdidas de presión. Sin embargo, recientemente la tasa de escape de aire aumentó, encendiendo las alarmas entre los equipos de control.
Como medida preventiva, varios astronautas abordaron la cápsula Dragon de SpaceX y se prepararon para una eventual salida de emergencia mientras los cosmonautas rusos realizaban labores de inspección y reparación.
Tras varias horas de trabajo, las agencias espaciales informaron que la situación fue estabilizada y que no existe un riesgo inmediato para la tripulación, por lo que los astronautas pudieron regresar a sus actividades habituales.
¿Una estación vieja?
El incidente volvió a poner bajo la lupa el envejecimiento de la Estación Espacial Internacional, que opera desde hace más de 25 años y enfrenta desafíos cada vez mayores para mantener en óptimas condiciones sus sistemas y módulos.
Aunque la evacuación no fue necesaria, el episodio recordó los riesgos que implica vivir y trabajar en el espacio, a más de 400 kilómetros de la Tierra, donde incluso una pequeña fuga puede convertirse en una amenaza para la seguridad de la misión.













