SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 17 de septiembre de 2026.- ¿Has pasado horas al teléfono, repetido tu problema a varios ejecutivos y seguido sin recuperar tu dinero? No eres la única persona. La Condusef puso bajo la lupa a nueve bancos y reveló cuáles concentraron más reclamaciones, cuáles respondieron con mayor rapidez y cuántos casos resolvieron a favor de sus clientes entre enero y marzo de 2026.
La institución comparó el número de quejas por cada 10 mil contratos. BanCoppel encabezó la lista con 77 reclamaciones, más del doble del promedio del sector, que fue de 37. Le siguieron HSBC, con 55, y Banorte, con 48, las tres instituciones con los indicadores más altos durante el primer trimestre del año.
Estos bancos recibieron menos quejas
En el lado opuesto apareció BBVA, con 21 reclamos por cada 10 mil contratos, el índice más bajo entre los bancos analizados. Después se colocaron Banco Azteca, con 28, e Inbursa, con 29. Esto no significa que no tengan clientes inconformes, sino que registraron una menor proporción de reclamaciones frente al número de contratos.
Pero presentar una queja no siempre garantiza que el banco le dará la razón al usuario. BBVA y HSBC tuvieron el porcentaje más alto de resoluciones favorables, con 49% cada uno, mientras que Banamex alcanzó 47%. En contraste, Banorte sólo resolvió 30% a favor del cliente, Inbursa llegó a 31% y Banco Azteca y BanCoppel registraron 36%.
¿Quién responde rápido y quién alarga la espera?
Para quienes sienten que su aclaración lleva una eternidad, el tiempo de respuesta también deja diferencias importantes. BBVA, HSBC, Banco Azteca e Inbursa tardaron un promedio de cinco días hábiles, por lo que compartieron el primer lugar entre las instituciones más rápidas. BanCoppel necesitó siete días, mientras que Scotiabank y Banamex respondieron en ocho.
El banco que más prolongó la espera fue Santander, con un promedio de 13 días hábiles, seguido de Banorte, con 10 días. Los datos de la Condusef ofrecen una radiografía útil para quienes buscan abrir una cuenta o ya enfrentan un conflicto bancario: menos quejas no siempre significa mejores soluciones, y responder rápido tampoco asegura un resultado favorable.














