BUDAPEST, Hungría, a 24 de junio de 2026.- Lo que comenzó como una denuncia sobre comportamientos inusuales de un trabajador hospitalario terminó revelando uno de los casos más perturbadores de los últimos años en Hungría. Las autoridades encontraron en su poder cráneos, huesos, piel humana preparada, un cerebro y otros restos anatómicos, mientras que el propio sospechoso admitió haber utilizado algunas de esas partes para preparar alimentos que posteriormente consumió.
La información fue dada a conocer por la Oficina Nacional de Investigación de Hungría (KR NNI), que mantiene abierta una investigación contra un hombre de 30 años residente en Budapest y empleado como camillero en un hospital de la capital.
Los detalles del caso fueron difundidos en un comunicado oficial publicado el 23 de junio en el portal de la Policía de Hungría (Police.hu), donde las autoridades describieron el hallazgo de restos humanos en propiedades vinculadas al sospechoso, así como las declaraciones que realizó durante el interrogatorio.
Según la investigación, la policía recibió información de que el trabajador almacenaba partes de cuerpos humanos tanto en su lugar de trabajo como en su domicilio.
Las pesquisas permitieron establecer que el sospechoso tenía una fuerte afición por la anatomía y la patología, además de practicar disecciones de animales. De acuerdo con los investigadores, presuntamente obtenía restos humanos mediante su actividad laboral y también exhumando cadáveres en cementerios abandonados de Hungría y Eslovaquia.
Asimismo, las autoridades señalaron que compartía esa afición con familiares y amigos cercanos, a quienes incluso mostraba fotografías de la colección que conservaba.
El hallazgo durante los cateos
Tras reunir pruebas, los agentes detuvieron al hombre el pasado 17 de junio en el segundo distrito de Budapest y realizaron registros en inmuebles y vehículos relacionados con él.
Durante los operativos fueron asegurados computadoras, teléfonos móviles, tabletas y otros dispositivos electrónicos. Asimismo, los investigadores localizaron un rostro humano preparado, piel facial, huesos almacenados en una maleta, una pierna completa, un cerebro, una mano, varios cráneos y un corazón conservado dentro de un frasco.
La KR NNI precisó que todos los restos serán sometidos a análisis forenses para determinar su origen. En el caso del corazón encontrado en el recipiente, las autoridades todavía investigan si corresponde a un ser humano o a un animal.
La confesión del sospechoso
La policía informó que el hombre fue interrogado por el presunto delito relacionado con el uso ilegal de restos humanos.
Durante esa declaración, admitió los hechos que se le atribuyen y explicó que sentía una especial atracción por las partes del cuerpo humano. Según el comunicado oficial, también reconoció haber preparado alimentos con algunas de ellas y haberlos consumido.
Tras su detención, fue puesto bajo custodia policial y posteriormente un tribunal ordenó que permaneciera bajo supervisión judicial mientras continúan las investigaciones.
Las autoridades buscan determinar la procedencia exacta de cada uno de los restos encontrados. La policía húngara señaló que, una vez concluida esa etapa, no se descarta que puedan sumarse nuevos cargos contra el sospechoso.













