Por Staff
TOLUCA, Edomex., a 01 de septiembre de 2026.- La compra de un helicóptero Black Hawk por 170 millones de pesos para reforzar las tareas de seguridad en el Estado de México quedó bajo investigación de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que abrió un expediente para revisar las condiciones en que se concretó la operación.
La aeronave, identificada con la matrícula XC-PEM, fue presentada públicamente el pasado 22 de junio por la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), encabezada por Cristóbal Castañeda Camarillo. Sin embargo, información difundida por SDP Noticias señala que el helicóptero sería una unidad de la década de 1980 que fue remanufacturada, pese a que durante su presentación fue descrita como una aeronave de última generación.
¿Costó170 mdp?
El precio de adquisición es uno de los elementos que la ASF busca revisar. De acuerdo con SDP Noticias, el gobierno mexiquense pagó 170 millones de pesos, mientras que un Black Hawk nuevo puede alcanzar entre 15 y 20 millones de dólares. La diferencia obliga a revisar las características, antigüedad, condiciones y proceso mediante el cual se determinó el valor de la aeronave.
La investigación quedó asentada en el Expediente de Presunta Responsabilidad Administrativa 013/2026, a cargo de la Unidad Especializada en Investigación y Auditoría Forense de la ASF. Según la información difundida por SDP Noticias, el organismo solicitó a Castañeda Camarillo documentación relacionada con 19 puntos de la operación, entre ellos aspectos vinculados con la contratación y las características de la aeronave.
La revisión no se limita al precio del helicóptero. También busca conocer los elementos que sustentaron la necesidad de adquirir la aeronave, los estudios de mercado, la justificación de la compra y las condiciones contractuales, aspectos que permitirán a la ASF determinar si el procedimiento se realizó conforme a la normatividad aplicable.
ASF revisa compra
Otro nombre que aparece en la operación es el del ciudadano israelí Samuel Avishai Neriah, señalado por SDP Noticias como intermediario de la transacción. El medio refiere además antecedentes que lo relacionan con operaciones de tecnología de seguridad y con el caso Pegasus, aunque estos señalamientos forman parte de la información periodística y deberán distinguirse de cualquier conclusión oficial de la investigación en curso.
La ASF deberá analizar la documentación solicitada y realizar las diligencias correspondientes para determinar si existieron faltas administrativas, irregularidades en la contratación o una posible afectación al patrimonio público. El resultado podría derivar, de acreditarse responsabilidades, en sanciones administrativas o incluso en acciones ante otras autoridades competentes.
Por ahora, la compra del Black Hawk permanece bajo escrutinio y no existe una determinación definitiva de responsabilidad contra funcionarios o particulares. La investigación deberá establecer si el costo, las condiciones de la aeronave y el procedimiento utilizado para adquirirla se ajustaron a las reglas aplicables al gasto público.












