CIUDAD DE MÉXICO, a 9 de marzo de 2026.— La cuarta tormenta invernal de la temporada, en interacción con el frente frío número 40, provocará cambios importantes en las condiciones del clima en varias regiones del país durante los próximos días. Mientras en el norte se prevén bajas temperaturas, fuertes rachas de viento y precipitaciones, en otras zonas del territorio nacional continuarán condiciones más cálidas.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, la tormenta invernal se desplazará sobre el noroeste y norte de México, lo que generará ambiente frío, lluvias y vientos fuertes en entidades de esa región, además de probabilidad de caída de nieve o aguanieve en zonas montañosas de Baja California, Sonora y Chihuahua.
En el centro y oriente del país también se esperan lluvias y chubascos debido a la presencia de canales de baja presión combinados con el ingreso de humedad proveniente del océano Pacífico, el Golfo de México y el mar Caribe.
En el sureste del país, incluida la Península de Yucatán, se prevé un ambiente mayormente caluroso durante los próximos días, aunque con presencia de precipitaciones aisladas.

Para Campeche el pronóstico indica lluvias ligeras entre lunes y miércoles en algunas zonas del estado, principalmente durante la tarde o noche, condiciones que podrían generar encharcamientos en áreas bajas.
Las temperaturas continuarán elevadas en gran parte de la región. El pronóstico prevé máximas que podrían alcanzar entre 35 y 40 grados en Campeche y otros estados del sureste durante la semana.
Hacia el jueves 12 de marzo se espera un aumento en la probabilidad de precipitaciones en la Península de Yucatán, cuando podrían registrarse chubascos con lluvias puntuales fuertes de entre 25 y 50 milímetros en Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
Estas lluvias podrían presentarse acompañadas de descargas eléctricas y rachas de viento, por lo que autoridades recomiendan mantenerse atentos a los avisos meteorológicos.
El Servicio Meteorológico Nacional también advierte que las precipitaciones fuertes podrían provocar incremento en los niveles de ríos y arroyos, así como encharcamientos en zonas urbanas. Mientras tanto, las rachas de viento podrían ocasionar la caída de ramas o anuncios publicitarios en algunas regiones del país.













