Por Karina Gómez
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, Camp., a 17 de julio de 2026.— El sobresalto llegó sin previo aviso. Eran las primeras horas de la mañana cuando el ligero pero inconfundible vaivén comenzó a sentirse en algunos de los edificios más altos de la capital campechana. Bastaron unos segundos para que el temor se apoderara de empleados, ciudadanos y visitantes que realizaban trámites, obligando a la activación inmediata de los protocolos de emergencia.
El origen de la alarma fue un terremoto de magnitud 7.4, registrado a las 08:48 horas por el Servicio Sismológico Nacional, con epicentro localizado 135 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, Chiapas, y a una profundidad aproximada de 10 kilómetros. La onda sísmica alcanzó territorio campechano y fue perceptible en diversos puntos del estado.
La reacción fue inmediata
Las puertas del Palacio de Gobierno del Estado, ubicado sobre la calle 8 del Centro Histórico de San Francisco de Campeche, se abrieron de golpe mientras decenas de trabajadores descendían por escaleras y abandonaban el inmueble para concentrarse en los puntos de reunión, siguiendo las indicaciones de las brigadas internas de Protección Civil a cargo del Secretario Anuar Dager Granja.
Casi al mismo tiempo fueron evacuadas las oficinas de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAFIN), también situadas sobre la calle 8, así como el Palacio Federal, localizado en la avenida 16 de Septiembre; el Palacio Municipal del Ayuntamiento de Campeche y el edificio Torres de Cristal, ubicado sobre la avenida Adolfo Ruiz Cortines número 112, barrio de San Román, uno de los principales complejos administrativos del Gobierno del Estado.
Durante varios minutos las actividades quedaron suspendidas. Empleados y ciudadanos permanecieron en el exterior de los inmuebles mientras las brigadas verificaban que no existiera peligro para reingresar.

El movimiento, aunque de intensidad moderada en Campeche, fue suficiente para generar incertidumbre entre quienes se encontraban en oficinas de varios niveles. En algunos inmuebles sonaron las alertas internas y los protocolos de evacuación se ejecutaron sin contratiempos.
En cuestión de minutos arribaron elementos de la Secretaría de Protección Civil del Estado (SEPROCI), Protección Civil Municipal, bomberos y corporaciones de seguridad, quienes iniciaron revisiones para descartar grietas, desprendimientos, fallas estructurales, cortocircuitos o posibles fugas de gas.
Las inspecciones se extendieron a cada edificio evacuado antes de autorizar el regreso del personal.
Sin daños, pero con vigilancia permanente
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, no se registraron personas lesionadas ni daños estructurales en los inmuebles inspeccionados.
La directora de Proximidad y Protección Civil de la Alcaldía de Campeche, Guadalupe Rodríguez Chávez, informó que, tras los reportes recibidos a través del 911, personal municipal trabajó de manera coordinada con la Secretaría de Protección Civil estatal para verificar principalmente el Palacio de Gobierno y el edificio que ocupa SAFIN, confirmando que ambos inmuebles no presentan afectaciones estructurales.
La funcionaria explicó que el fenómeno únicamente fue perceptible en algunos edificios altos de la ciudad y llamó a la población a evitar rumores que puedan generar psicosis.
Por su parte, la Secretaría de Protección Civil confirmó que el epicentro del terremoto se localizó aproximadamente 434 kilómetros al sur-suroeste de Candelaria, Campeche, por lo que el movimiento también fue percibido en algunos sectores de Ciudad del Carmen y Escárcega, sin que hasta el momento existan reportes de daños o personas lesionadas.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente debido a que, por la magnitud del sismo, podrían registrarse réplicas, por lo que exhortaron a la ciudadanía a conservar la calma, revisar las condiciones de sus inmuebles, mantenerse alejados de estructuras que presenten daños y reportar cualquier emergencia al 911.
Aunque el susto quedó grabado entre quienes vivieron los minutos de tensión en los edificios públicos, las revisiones concluyeron con saldo blanco. El terremoto puso a prueba los protocolos de emergencia en Campeche y recordó que, aún lejos del epicentro, la fuerza de la naturaleza puede alterar en cuestión de segundos la rutina de toda una ciudad.













