Por Karina Gómez
Ciudad del Carmen, Camp; 2 de septiembre del 2026. –El pasado 14 de julio, Rex fue rescatado en Ciudad del Carmen por personal de la Fiscalía General del Estado de Campeche (FGECAM), luego de ser encontrado encadenado y en un grave estado de desnutrición. Desde entonces, el perro comenzó un proceso de recuperación que ahora también implica atender las secuelas que dejó el maltrato.
La condición en la que se encontraba era delicada, por lo que recibió atención veterinaria inmediata y fue trasladado al Hospital Veterinario. Después de permanecer bajo cuidados especializados, recibió el alta médica el 28 de julio.
Actualmente, Rex permanece bajo resguardo en la Unidad Canina de la Vice Fiscalía General de Delitos contra Animales, Ambiente y Ecosistemas. Ahí recibe cuidados por parte del personal y voluntarios, además de continuar con las recomendaciones establecidas por los médicos veterinarios.
Aunque su estado físico ha mejorado, la recuperación del canino también contempla las consecuencias emocionales derivadas de la violencia que sufrió. Durante este proceso, Rex mordió al vicefiscal Alexandro Brown, un comportamiento que fue interpretado dentro del contexto de las experiencias que ha atravesado el animal.
Brown explicó que los animales sometidos a situaciones extremas de maltrato pueden desarrollar cambios en su comportamiento y dificultades para relacionarse con las personas. Por ello, recuperar la confianza de Rex requiere tiempo, paciencia y seguridad.
Después del incidente, el vicefiscal volvió a visitarlo y llevó algunos de los premios que más le gustan. Permaneció cerca de Rex, le habló e intentó reforzar poco a poco el vínculo entre ambos. También le aseguró que nadie volverá a hacerle daño, en un intento por ayudarlo a recuperar la confianza en las personas.
El caso de Rex muestra que el rescate de un animal víctima de maltrato no termina cuando abandona el lugar donde sufrió violencia. La recuperación física es apenas una parte del proceso; las secuelas emocionales también requieren atención y tiempo.
Mientras continúa bajo resguardo, Rex enfrenta ahora una nueva etapa: recuperar la confianza y adaptarse a un entorno en el que pueda sentirse seguro. Su historia también recuerda la importancia de denunciar los casos de maltrato animal y de fortalecer los mecanismos destinados a proteger a los animales que son encontrados en condiciones de abandono y violencia.














