CIUDAD DE MÉXICO, a 21 de septiembre de 2026.— Cancelar una compra o un servicio no siempre depende de que el proveedor “quiera hacer válida” la solicitud. En determinados casos, la Ley Federal de Protección al Consumidor reconoce el derecho de la persona consumidora a revocar su consentimiento, exigir un reembolso o terminar una relación comercial cuando lo contratado no coincide con lo ofrecido.
La Profeco recordó que el artículo 56 de la ley contempla un plazo de cinco días hábiles para revocar el consentimiento en ciertas operaciones realizadas fuera de establecimientos comerciales, por ejemplo, en el domicilio, lugar de trabajo o durante eventos promocionales. El plazo corre a partir de la entrega del bien o de la firma del contrato.
La autoridad también precisa que, en esos casos, el proveedor debe reintegrar el monto pagado cuando se cumplen las condiciones previstas por la ley. Si se trata de un producto, la persona consumidora deberá devolverlo, cuando corresponda, en condiciones normales de uso.
Qué conviene hacer
Para reducir riesgos y dejar constancia de cualquier reclamación, Profeco recomienda seguir varios pasos concretos:
- Leer todo el contrato antes de firmar. No basta con la explicación verbal del vendedor. Hay que revisar condiciones, fechas, costos adicionales, restricciones y obligaciones.
- Revisar políticas de cancelación, devolución y reembolso. Estas condiciones deben conocerse antes de entregar dinero o aceptar el servicio.
- No aceptar cláusulas confusas. Si una condición no se entiende, debe aclararse antes de firmar. Profeco también aconseja no suscribir documentos redactados en un idioma que no se domine.
- Comunicar la cancelación directamente al proveedor. La decisión debe notificarse dentro del plazo que corresponda.
- Hacer la solicitud por escrito o correo electrónico. Esto permite generar una prueba de la fecha en que se ejerció el derecho.
- Guardar toda la evidencia. Contrato, comprobantes de pago, correos, acuses y mensajes pueden ser necesarios para acreditar la solicitud.
- Verificar que el proveedor esté establecido en México. Esta revisión puede facilitar la defensa de los derechos de la persona consumidora.
La cancelación también puede proceder por motivos distintos al arrepentimiento. Profeco señala defectos de fábrica, deficiencias de calidad, incumplimiento de fechas de entrega, diferencias en las características del producto o servicio, cláusulas abusivas y prácticas comerciales que vulneren derechos.
La recomendación central es actuar rápido, revisar lo firmado y documentar cada paso. En estos casos, conocer los plazos puede marcar la diferencia entre perder el dinero o recuperarlo.
















