CIUDAD DE MÉXICO, a 16 de junio de 2026.- Andrés Tovar, productor de televisión y esposo de la actriz y cantante Maite Perroni, fijó públicamente su postura luego de que se conociera que fue vinculado a proceso por presuntos delitos de falsedad de declaración y fraude procesal en el marco de una disputa legal con Imagen Televisión.
La noticia trascendió a través de diversos medios de comunicación que reportaron una resolución judicial emitida el pasado 19 de mayo, la cual permite que continúe la investigación mientras ambas partes presentan pruebas y argumentos ante las autoridades correspondientes.
Ante la difusión del caso, Tovar publicó un video en sus redes sociales donde explicó su versión de los hechos y rechazó que la resolución signifique una determinación de culpabilidad.
Según relató, el conflicto tiene origen en una controversia laboral y de derechos de autor relacionada con proyectos desarrollados durante su paso por Imagen Televisión.
“Hoy enfrento una disputa legal contra Imagen Televisión, empresa en la que creé, desarrollé y produje más de 6 mil 300 horas de programas de televisión”, afirmó en el mensaje difundido en redes sociales.
El productor señaló que durante aproximadamente dos años buscó resolver las diferencias mediante el diálogo y la negociación. Sin embargo, aseguró que al no encontrar una solución decidió recurrir a la vía civil en 2024 para reclamar lo que considera derechos derivados de su trabajo como autor y productor.
Su versión del conflicto
De acuerdo con Tovar, 14 meses después de haber presentado esa demanda civil recibió una denuncia penal por presunta falsedad de declaración y fraude procesal.
En su mensaje insistió en que la vinculación a proceso no constituye una sentencia y recordó que esta etapa jurídica únicamente permite que continúe la investigación.
“Quiero aclarar que vinculación a proceso no es una sentencia, no significa culpabilidad y no representa una determinación definitiva de los hechos”, expresó.
Asimismo, sostuvo que enfrenta el procedimiento por defender derechos relacionados con obras que, según afirma, fueron creadas, desarrolladas y registradas por él, además de proyectos cuya producción asegura no fue remunerada de manera adecuada.
“Defender tu trabajo y tus ideas no puede convertirse en un crimen. Esto no es sólo sobre mí. Esto es sentar un precedente para productores, autores, compositores, escritores, diseñadores, comunicadores, para todos aquellos que viven de su creatividad y de sus obras”, señaló.
Mientras tanto, el proceso judicial continúa abierto y corresponderá a las autoridades determinar el rumbo del caso conforme avance la investigación.













